EL ENIGMA DE LOS OVNIS:  UN DESAFÍO A LA CIENCIA

 

Traducido por Miguel Paz Bonells de la obra en Inglés

“THE UFO ENIGMA” (A Challenge to Science).

 

 

Cuando se ha comprendido el hecho de que la ciencia es tan sólo una gran hipótesis de trabajo, uno se tiende a ubicar mejor dentro de ese gran rompecabezas que representa la ciencia contemporánea, cuyas piezas van armando los científicos.

 

A veces una pieza debe ser reemplazada pues alguien se da cuenta simplemente de que no encaja y otras las hacen encajar valiéndose de argumentos de autoridad o de dogmas incompatibles con lo que debería ser una ciencia verdadera.

 

Cualquier “verdad científica” puede reducirse a una hipótesis que funciona para un contexto, un ámbito o un momento evolutivo determinado dentro del desarrollo del conocimiento... podríamos citar la hipótesis con que Newton nos explicó las leyes de la gravitación universal, asumiéndola  como una propiedad de la masa: afirmó el notable sabio Inglés que los objetos en el espacio se atraían mutuamente de acuerdo a la cantidad de materia que cada uno ellos poseía y la cosa funcionaba.  Después Einstein necesitó una explicación más amplia y refirió la gravitación a una especie de “deformación” del  continuo espacio-tiempo en función de la presencia de  materia y también funcionó, sólo que para ámbitos mayores.  Bien podría ahora aparecer una tercera hipótesis que funcione, lo cual sugiere que ninguna de las tres podría representar una “verdad absoluta”.

 

En lo que respecta a los no-identificados, siempre nos ha llamado la atención la posición del Dr. Jques Vallee, precisamente por tratarse, a nuestro juicio, de  un verdadero hombre de ciencia... títulos no le faltan, pero no se trata de eso: se trata de la manera como ha sabido abordar el problema de los objetos voladores no identificados y sus implicaciones.  Como muestra, hemos traducido las conclusiones de una de sus obras menos conocidas en Español, en la cual, junto con su esposa, calificaron el fenómeno como “Un Desafío a la Ciencia”.  Humildad es la palabra clave de este hombre que se ha esforzado notablemente, en un intento de llamarnos a la reflexión sobre este enigma cuya solución  consideramos fundamental.

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El estudio cuidadoso del fenómeno OVNI puede contribuir a nuestro conocimiento de la psicología y la sociología humanas  y a nuestro entendimiento del universo en que vivimos.  La única manera apropiada de conducir la investigación del fenómeno consiste en centralizar todos los archivos, tanto públicos como privados, e iniciar el largo trabajo de clasificación, indexación y colección de información, bajo la dirección de un comité científico internacional.

 

Recomendamos la creación de un equipo, cuyos miembros alentarían la discusión, el debate y aún la controversia;  la publicación regular de sus hallazgos e investigaciones y la disposición inmediata de capacidad investigativa a través de grupos científicos locales instruidos en métodos para la colección de información en todo el mundo.  Los miembros de esta comisión deberían ser escogidos tomando en cuenta su habilidad para utilizar métodos  originales  de investigación basados en la ideas científicas más recientes.  Debería dárseles esta tarea como  un proyecto a tiempo completo.

 

Hemos presentado aquí  una imagen de la situación del problema OVNI tal  como puede verse hoy.  Hemos visto cómo dos formas  de  investigación, opuestas en espíritu y aplicación,  podrían ser seguidas para  estudiar el fenómeno.

 

La primera se basa en el deseo de lograr una explicación rápida de los informes y sostiene que el testimonio de un piloto o de un técnico debe necesariamente preferirse al de un testigo ordinario.  Busca llegar a la definición  de una muestra limitada, comprendiendo sólo aquellos casos considerados con valor para someterse a la atención de los comités académicos, capaces de examinar cada avistamento en detalle, a la luz de sus especialidades particulares.  Este método es erróneo a nuestro parecer, debido al menos a cuatro razones principales:

 

            1. Enmascara totalmente el fenómeno psicosociológico que representa el contexto de apoyo de los informes sobre OVNI’s, mostrando de esta manera cada caso sin las referencias a las condiciones que lo rodearon, ignorando así los componentes psicológicos del fenómeno.

 

            2.  Esto conduce a la constitución arbitraria de una “lista típica” de casos que representarán el fenómeno OVNI en todos los estudios subsecuentes.  Dicha lista resulta de una selección a partir de la masa de los avistamentos originales; su criterios se hallan predeterminados por una polarización subjetiva  y no son deducidos mediante el análisis objetivo del cuerpo de las observaciones tratado como un todo.

 

            3.  Falsifica las proporciones relativas de los diferentes tipos de informe, eliminando algunos completamente (Tipo I) y enmascarando otros debido a la clasificación errónea (Tipo II).  Distribuye el índice de peso o confiabilidad de los avistamentos de tal manera que solamente algunos  grupos de testigos salen favorecidos, aunque sólo corresponda a estos grupos cierto tipo de avistamento:  si se le da mucho peso, por ejemplo, a las observaciones hechas por astrónomos,  los avistamentos del Tipo I,  que los astrónomos rara vez pueden presenciar, son despreciadas de inmediato.

 

            4.  Al sacar cada avistamento fuera de su contexto se subestima de hecho la naturaleza global del fenómeno y se bloquea cada avenida de investigación hacia el patrón de distribución de avistamentos y hacia la fluctuación del fenómeno en el tiempo; se restringe la discusión a un mero pesaje de probabilidades.

 

Nuestro objetivo en este trabajo ha consistido en explorar un canal completamente diferente de investigación, basado en la idea de que, ante la ausencia de cualquier teoría física plausible, el fenómeno OVNI sólo  puede definirse mediante le conjunto de sus manifestaciones.  Hemos considerado la totalidad de los avistamentos reportados por testigos humanos, todos los cuales envuelven cierto grado de incertidumbre, variando en función de la hora del avistamento, el entrenamiento del observador, su edad, su ambiente social, etc.

 

Abandonando el intento de interpretar cada caso individual, una tarea para el físico profesional, declaramos inútil cualquier explicación que aplique sólo  dentro de ciertos límites del espacio y del tiempo, o dentro de ciertos límites estrictos o sólo para una reducida muestra de casos.  Puesto que la experiencia ha demostrado que  en los períodos de intensa actividad del fenómeno está presente un fuerte componente psicológico, hemos convertido en principio el no rechazar avistamentos sólo porque el testigo haga interpretaciones fantásticas de lo ocurrido; ciertamente aún hoy el bien entendido y reconocido fenómeno físico de los cometas, fue una vez visto dentro de un contexto extrabagante y fantástico.

 

Ya en el prólogo había señalado el Dr. Hynek que las implicaciones psicológicas  del fenómeno ovni dentro de los asuntos mundiales ciertamente lo hacen digno de estudio.  No importa en este sentido - agrega - lo que pueda ser la verdad física detrás del problema... es el impacto que tiene en las mentes de la gente en muchas naciones lo que hace que sea potencialmente importante en el balance psicológico del mundo.

 

Ciertamente - continua - no puede haber ningún progreso en el esclarecimiento de la verdad si prescindimos del estudio científico.  Desafortunadamente los científicos, “revestidos de dignidad” se han negado con frecuencia a estudiar los informes, y aquellos de mis colegas que decidieron hacerlo en profundidad, generalmente han pasado a engrosar las filas de los científicos temerosos: privadamente indican un serio interés en el fenómeno, pero publicamente prefieren, como el problema mismo, permanecer no identificados.