“THE
UFO ENIGMA” (A Challenge to Science).
Cuando
se ha comprendido el hecho de que la ciencia es tan sólo una gran hipótesis de
trabajo, uno se tiende a ubicar mejor dentro de ese gran rompecabezas que
representa la ciencia contemporánea, cuyas piezas van armando los científicos.
A
veces una pieza debe ser reemplazada pues alguien se da cuenta simplemente de
que no encaja y otras las hacen encajar valiéndose de argumentos de autoridad o
de dogmas incompatibles con lo que debería ser una ciencia verdadera.
Cualquier
“verdad científica” puede reducirse a una hipótesis que funciona para un
contexto, un ámbito o un momento evolutivo determinado dentro del desarrollo
del conocimiento... podríamos citar la hipótesis con que Newton nos explicó las
leyes de la gravitación universal, asumiéndola
como una propiedad de la masa: afirmó el notable sabio Inglés que los
objetos en el espacio se atraían mutuamente de acuerdo a la cantidad de materia
que cada uno ellos poseía y la cosa funcionaba. Después Einstein necesitó una explicación más amplia y refirió la
gravitación a una especie de “deformación” del
continuo espacio-tiempo en función de la presencia de materia y también funcionó, sólo que para
ámbitos mayores. Bien podría ahora
aparecer una tercera hipótesis que funcione, lo cual sugiere que ninguna de las
tres podría representar una “verdad absoluta”.
En
lo que respecta a los no-identificados, siempre nos ha llamado la atención la
posición del Dr. Jques Vallee, precisamente por tratarse, a nuestro juicio,
de un verdadero hombre de ciencia...
títulos no le faltan, pero no se trata de eso: se trata de la manera como ha
sabido abordar el problema de los objetos voladores no identificados y sus
implicaciones. Como muestra, hemos
traducido las conclusiones de una de sus obras menos conocidas en Español, en
la cual, junto con su esposa, calificaron el fenómeno como “Un Desafío a la
Ciencia”. Humildad es la palabra clave
de este hombre que se ha esforzado notablemente, en un intento de llamarnos a
la reflexión sobre este enigma cuya solución
consideramos fundamental.
.
El estudio cuidadoso del fenómeno OVNI
puede contribuir a nuestro conocimiento de la psicología y la sociología humanas
y a nuestro entendimiento del universo en que vivimos.
La única manera apropiada de conducir la investigación del fenómeno
consiste en centralizar todos los archivos, tanto públicos como privados,
e iniciar el largo trabajo de clasificación, indexación y colección de información,
bajo la dirección de un comité científico internacional.
Recomendamos la creación de un equipo, cuyos miembros
alentarían la discusión, el debate y aún la controversia; la publicación regular de sus hallazgos e
investigaciones y la disposición inmediata de capacidad investigativa a través
de grupos científicos locales instruidos en métodos para la colección de
información en todo el mundo. Los miembros
de esta comisión deberían ser escogidos tomando en cuenta su habilidad para
utilizar métodos originales de investigación basados en la ideas
científicas más recientes. Debería
dárseles esta tarea como un proyecto a
tiempo completo.
Hemos presentado aquí
una imagen de la situación del problema OVNI tal como puede verse hoy. Hemos visto cómo dos formas de
investigación, opuestas en espíritu y aplicación, podrían ser seguidas para estudiar el fenómeno.
La primera se basa en el deseo de lograr una explicación
rápida de los informes y sostiene que el testimonio de un piloto o de un
técnico debe necesariamente preferirse al de un testigo ordinario. Busca llegar a la definición de una muestra limitada, comprendiendo sólo
aquellos casos considerados con valor para someterse a la atención de los
comités académicos, capaces de examinar cada avistamento en detalle, a la luz
de sus especialidades particulares.
Este método es erróneo a nuestro parecer, debido al menos a cuatro
razones principales:
1.
Enmascara totalmente el fenómeno psicosociológico que representa el contexto de
apoyo de los informes sobre OVNI’s, mostrando de esta manera cada caso sin las
referencias a las condiciones que lo rodearon, ignorando así los componentes
psicológicos del fenómeno.
2. Esto conduce a la constitución arbitraria de
una “lista típica” de casos que representarán el fenómeno OVNI en todos los
estudios subsecuentes. Dicha lista
resulta de una selección a partir de la masa de los avistamentos originales; su
criterios se hallan predeterminados por una polarización subjetiva y no son deducidos mediante el análisis
objetivo del cuerpo de las observaciones tratado como un todo.
3. Falsifica las proporciones relativas de los
diferentes tipos de informe, eliminando algunos completamente (Tipo I) y enmascarando
otros debido a la clasificación errónea (Tipo II). Distribuye el índice de peso o confiabilidad de los avistamentos
de tal manera que solamente algunos
grupos de testigos salen favorecidos, aunque sólo corresponda a estos
grupos cierto tipo de avistamento: si
se le da mucho peso, por ejemplo, a las observaciones hechas por
astrónomos, los avistamentos del Tipo
I, que los astrónomos rara vez pueden
presenciar, son despreciadas de inmediato.
4. Al sacar cada avistamento fuera de su
contexto se subestima de hecho la naturaleza global del fenómeno y se bloquea
cada avenida de investigación hacia el patrón de distribución de avistamentos y
hacia la fluctuación del fenómeno en el tiempo; se restringe la discusión a un
mero pesaje de probabilidades.
Nuestro objetivo en este trabajo ha consistido en explorar
un canal completamente diferente de investigación, basado en la idea de que,
ante la ausencia de cualquier teoría física plausible, el fenómeno OVNI
sólo puede definirse mediante le
conjunto de sus manifestaciones. Hemos
considerado la totalidad de los
avistamentos reportados por testigos humanos, todos los cuales envuelven cierto grado de incertidumbre, variando
en función de la hora del avistamento, el entrenamiento del observador, su
edad, su ambiente social, etc.
Abandonando el intento de interpretar cada caso individual,
una tarea para el físico profesional, declaramos inútil cualquier explicación
que aplique sólo dentro de ciertos
límites del espacio y del tiempo, o dentro de ciertos límites estrictos o sólo
para una reducida muestra de casos.
Puesto que la experiencia ha demostrado que en los períodos de intensa actividad del fenómeno está presente
un fuerte componente psicológico, hemos convertido en principio el no rechazar
avistamentos sólo porque el testigo haga interpretaciones fantásticas de lo
ocurrido; ciertamente aún hoy el bien entendido y reconocido fenómeno físico de
los cometas, fue una vez visto dentro de un contexto extrabagante y fantástico.
Ya en el prólogo
había señalado el Dr. Hynek que las
implicaciones psicológicas del fenómeno
ovni dentro de los asuntos mundiales ciertamente lo hacen digno de
estudio. No importa en este sentido - agrega - lo que pueda ser la verdad
física detrás del problema... es el impacto que tiene en las mentes de la gente
en muchas naciones lo que hace que sea potencialmente importante en el balance
psicológico del mundo.
Ciertamente - continua
- no puede haber ningún progreso en el esclarecimiento de la verdad si
prescindimos del estudio científico. Desafortunadamente
los científicos, “revestidos de dignidad” se han negado con frecuencia a estudiar
los informes, y aquellos de mis colegas que decidieron hacerlo en profundidad,
generalmente han pasado a engrosar las filas de los científicos temerosos:
privadamente indican un serio interés en el fenómeno, pero publicamente prefieren,
como el problema mismo, permanecer no identificados.