RESPUESTA A UN CIBERNAUTA
Comentario en
el “Guest Book”, fechado el 31 de Marzo de 2005
Sr. Miguel:
La información contenida en su
pagina ayudará a despertar la conciencia de mucha gente; continué en la MUERTE
DEL EGO Y MUESTRE LO QUE HAN TENIDO OCULTO: "LA VERDAD". Quisiera escuchar su
opinión con respecto a los Viajes Astrales (imaginación),desdoblamiento astral,
estados jinas,planos dimensionales, maestros ascendidos (SAI Baba, Saint germán,
Jesús (El néctar de la Humildad), templos dimensionales y su ubicación,
reencarnación, intuición, visualización, concentración, etc. Quisiera compartir
con usted experiencias. Muchísimas Gracias, QUE EL PAN ,EL VINO Y LA MIEL DE
JESÚS SEAN SU COMUNIÓN.
M. H., MARACAIBO - ESTADO ZULIA,
VENEZUELA
Apreciado amigo:
Gracias por visitar nuestra modesta página Web y por mostrar interés en la
temática, un tanto compleja, de la paranormal. Gracias, así mismo, por desear
para nosotros la Luz espiritual, lo cual debería ser una meta importante en la
vida de todo buscador auténtico.
Nos solicita desarrollar temas como:
·
Muerte del “ego”
·
Viajes astrales (desdoblamiento)
·
Estados “Ginas”
·
“Planos” Dimensionales
·
Maestros Ascendidos (Sai Baba, Saint German, Jesús… )
·
Templos Dimensionales
·
Reencarnación
·
Intuición, Visualización, Concentración
En el trabajo, ya existente en la Página, “La Hiperdimensionalidad del Universo”
se aborda, de hecho, lo que podría verse como una introducción a
“planos”/templos dimensionales y estados de “ginas. Tal vez has percibido que
tratamos de sintetizar ciencia y espiritualidad, ya que sostenemos que estos dos
sectores del conocimiento tenderán a fusionarse, en algún futuro, cuando ambos
se deslastren de sus dogmatismos y prejuicios.
La “hiperdimensionalidad”, es decir, la posibilidad de que el universo posea
diferentes “niveles de realidad”, espacio-tiempos o dimensiones, ocupa, ahora
mismo, a muchos laboratorios de este planeta, pues quien pase, antes que los
demás, por la “Primera Base” en este campo, obtendrá la delantera en el
desarrollo de nuevas tecnologías, sin descartar la militar… Ya nuestra física
dio lo que podía dar en lo que respecta a los viajes espaciales!
Los “viajes astrales” serían, prácticamente una consecuencia de que nuestro
universo sea multidimensional, pues, según estudiosos como Pedro Ouspensky (Ver
Tertium Organum), todos los seres vivientes poseeríamos correspondencias
internas con cada uno de estos “niveles de realidad”, es decir, vehículos o
cuerpos internos, los cuales, una vez desarrollados/habilitados, permitirían
nuestro desplazamiento por esos mundos, y de hecho la mayoría de los seres
humanos hemos tenido experiencias, más o menos conscientes, en este sentido.
La muerte del “ego” también está insinuada en varios trabajos, pero se trata de
un tema que podría desarrollarse a partir de lo planteado en “Ego, Mente y
Conciencia en la Mística”. A pesar de que hemos renunciado a la originalidad
cuando de replantear los temas clásicos de la espiritualidad se trata, debemos
señalar que manejamos nociones diferentes a las que maneja la psicología
clásica, en lo que respecta a la mente… casi compartimos las razones de ciertos
pensadores orientales, en el sentido de que la mente es un mito. No un mito en
cuanto a su funcionalidad psíquica, sino en cuanto atribuciones que le hacen,
el público por una parte y ciertas corrientes o escuelas psicológicas, por otra,
hasta el punto de que muchos confunden, de hecho, los términos mente y
conciencia.
En todo caso cuando se habla de “muerte del ego”, en realidad se trata de todo
un trabajo interior con el fin de identificar, mediante la auto-observación,
aquellos factores psicológicos que representan pensamientos negativos, digamos
la envidia – por ejemplo –, persistentes hasta el punto de que llegan a tener
vida propia, pudiendo manejar la “máquina humana” a su antojo, induciéndonos,
normalmente, al error conductual… estos pensamientos que fraccionan – en general
– nuestra mente y nuestra atención, pueden ser identificados y “disueltos”, lo
cual nos ayuda a desarrollar la conciencia. De eso se trata la llamada “muerte
del ego” por ciertos místicos. Y, ciertamente, la meditación, bien entendida,
ayuda a comprender la importancia de este trabajo interior.
La reencarnación es otro tema fundamental, hoy, en Occidente, pues fue borrado
intencionalmente de una de las corrientes espirituales más importantes, debiendo
ser retomado con urgencia para explicar una serie de hechos que reclaman
atención desde ese conjunto de fenómenos que son objeto de los estudios
parapsicológicos…
Hagamos un breve replanteamiento del tema. Si realmente somos almas o Esencias
espirituales en capacidad de trascender la muerte o no, el origen o la
naturaleza de esa Esencia humana en proceso de desarrollo e individualización,
podría asociarse a los siguientes argumentos:
1. No
preexistía a la concepción/nacimiento
ni
sobreviviría a la muerte (tesis agnóstica/materialista)
2. No
preexistía a la concepción/nacimiento
pero
sobreviviría a la muerte (tesis espiritualista Católica), siendo conducida por
las leyes de Dios a disfrutar del cielo o a pagar sus culpas, eternamente, en
algún “lugar” inferior (infernum, us: Latín)
3. Preexistía
a la concepción/nacimiento
y
sobreviviría a la muerte, dentro de un proceso espiral de retornos y de
recurrencias, hasta alcanzar metas superiores de Conciencia (tesis
espiritualista propia de la Doctrina de la Reencarnación)
4. Posibles
variantes de las anteriores
Si estudiamos la opción 1, no podríamos conformarnos con ella, y decimos
“conformarnos” por que en lo más profundo de nuestro Ser intuimos que nuestro
destino es la eternidad, ya que la gran mayoría de la humanidad, históricamente
y a través de las diferentes manifestaciones religiosas o espiritualistas, busca
a alguna forma de Conciencia Divina, Padre Creador o Dios y, como lo sostienen
los Orientales, poniendo en boca del Creador “No me buscarías si ya no me
hubieras encontrado”, esa necesidad de hallar, ese impulso sostenido de
búsqueda, debe obedecer a algo grande, profundamente arraigado dentro de la
conciencia humana…
La opción 2 es tentadora pero difícilmente justifica las grandes diferencias que
se notan al comparar las vidas de los hombres, que al confrontarlas con la
eternidad duran lo que una pavesa en el viento… La duda crece cuando nos
preguntamos si esa duración efímera puede justificar una condena eterna, etc.
La opción 3 es más inteligente, entonces, porque acepta que la Esencia humana se
va desarrollando a partir de un punto del infinito (“todo punto del infinito es
el centro del infinito”), Mónada, Atma, etc., cumpliendo con un proceso
existencial sometido a leyes, hasta alcanzar el Estadio Humano para, después de
graduarse en la Escuela de la Vida, desarrollar sus potenciales y fusionarse
dentro de estados superiores de Conciencia…
Si la Esencia humana fracasa en su empeño naturalmente ascensional… ¿qué
ocurriría? Es una buena pregunta a dilucidar en la opción 3: algunos afirman
que la marcha siempre es ascendente… otros hablan de estados involutivos. A
nosotros nos parece que el fracaso siempre es posible dentro del juego del Libre
Albedrío que se da, a su vez, dentro de la horizontal del tiempo. Ante esta
posibilidad sólo le quedaría desconstruir, a la mecánica o a la
Inteligencia de la Creación…
Pues bien, al optar por la opción 3, se nos facilita, abordar brevemente y para
finalizar esta nota, mientras desarrollamos alguno de estos temas posteriormente
y en profundidad, el punto de los “Maestros Ascendidos”, pues se trataría de
seres que pasaron, exitosamente, por el estadio humano, alcanzando un estado de
conciencia superior…
Si usted es agnóstico, es decir, si ha optado por la opción
1, pues espere: ya la vida se encargará de enseñarle la verdad, eso que ES,
según San Agustín, o eso que silencia la respuesta de los Sabios…
La opción 2, igualmente, merece nuestro respeto: después de todo, el objeto
fundamental de la existencia es que nosotros, sus actores, aprendamos las
valiosas lecciones de la vida y desarrollemos la Conciencia, eso que nos acerca
a la Inteligencia de la Creación.
Por nuestra parte seguiremos esforzándonos por desarrollar la intuición, el
“pensamiento” de la Conciencia, como solemos referir dicha facultad superior
del Ser y guía infalible para buscar la aguja de la verdad en el pajar del
intelecto…
Miguel Paz Bonells