¿ Q U É E S L A D I A
L É C T I C A ?
Miguel
Paz Bonells *
"La causa de
la dialéctica está perdida de antemano, si empieza por aliarse a una toma de
posición filosófica o científica particular".
"La verdad es
lo desconocido de instante en instante"...
La dialéctica puede
ser una herramienta muy importante para ayudarnos
a encontrar la verdad, si tenemos bien claro lo que realmente
significa. Intentaremos analizarla
a través de una síntesis de lo planteado por sus
exponentes más importantes, desde Heráclito de Efeso (576-480 A.
C.) hasta Georges Gurvitch (ex-profesor de Sociología en la Universidad de La Sorbona),
pasando por Federico Hegel y algunos marxistas.
En la historia del
pensamiento occidental, que representa las ideas a partir de los
griegos, se registra a Heráclito de Efeso, llamado "el
Primer filósofo", como el pensador que concibió la realidad
(todas las cosas que nos rodean) como devenir, como
movimiento perpetuo: "Todo fluye, el cambio es la única realidad, lo
permanente es pura apariencia", escribió. "Nadie se baña dos
veces en las aguas de un mismo río", dijo en otra
oportunidad este filósofo, para quien el Fuego, al igual que en los
Gathas legados por Asho Zaratustra, era
el origen de todo lo existente. De sus escritos sólo quedan 126 fragmentos,
pues lo demás se perdió totalmente.
Además de que la realidad se presentaba como devenir o sucesión, Heráclito
(“El Luminoso”) señaló que ésta, al fluir, se oponía a sí misma, es
decir, que avanza a base de tensiones que se resolvían para dar lugar a
nuevos avances, algo así como una especie de lucha o serie de oposiciones
entre las etapas sucesivas de los procesos.
Su contribución básica consistió, pues, en habernos hecho ver que
la realidad no es estática sino dinámica.
Filosóficamente y a objeto de
esclarecer los conceptos aquí manejados, podría establecerse una diferencia
entre la realidad y lo real:
básicamente la realidad está constituida por el mundo, el cual resulta de la interacción entre un sujeto y la
realidad representable; ahora bien, la realidad puede verse, entonces, como el
entorno objetivo, parcialmente recreado por el hombre, y lo real como “aquello
que verdaderamente está sucediendo fuera de la conciencia humana”, según el Dr.
Jacobo Grinberg, es decir, la realidad no representable. La representación, por su
parte, es decir, el mundo fenoménico, contrastable con el nouménico o la famosa
“cosa en sí” de Kant, podría asociarse con esta distinción conceptual.
Si el hombre quiere conocer
esa realidad debe capturarla, aprehenderla, lograrla tal cual es;
esto depende de la manera como él
aborde la misma, sea en la naturaleza o en el medio social
(realidad humana), es decir, depende del METODO que se siga para captar e
interpretar los fenómenos en proceso.
Existen, pues, LA REALIDAD Y EL PENSAMIENTO QUE PIENSA ESA REALIDAD,
pero el pensamiento debe ser tan "plástico" y perspicaz como para
poder seguir la realidad en movimiento, y sobre todo para percibir y
comprender a la par las relaciones recíprocas entre los fenómenos,
pues en la realidad, como totalidad, NO EXISTEN FENOMENOS
AISLADOS... esta es el alma de la DIALECTICA. No se puede decir, volviendo a Heráclito,
que alcanzó un método, sino más bien una intuición. Distingamos, entonces y desde ya, dos
aspectos fundamentales y muy importantes de la dialéctica:
·
La
dialéctica como Movimiento Real de
los fenómenos (independientemente del
pensamiento), sean estos naturales o sociales, sus interrelaciones, oposiciones, etc.
·
La
dialéctica como pensamiento en cuanto METODO,
es decir, el Método dialéctico, lo
suficientemente DEPURADO y dinámico como para ser capaz de aprehender la realidad
tal cual es y no en sus apariencias engañosas.
Hay un tercer aspecto, aunque
secundario en importancia, referido a la dialéctica como discurso asociable,
sobre todo, al Sócrates descrito por
Platón en sus Diálogos, quien solía
discutir de una manera sabia y sistemática con sus oponentes, hasta
lograr así poner en claro las ideas ciertas
rechazando las falsas, pero este aspecto tiende más
a confundir que a aclarar el concepto de Dialéctica-Pensamiento
Dialéctico.
El filósofo alemán
GEORG WILHELM FRIEDRICH HEGEL (1770-1831), de extraordinaria
lucidez y poder de síntesis, logra establecer un método
propiamente dialéctico del pensamiento, a pesar
de que numerosos filósofos antes que él trataron el problema.
Para Hegel la Dialéctica
es la "LEY GENERAL DE LOS PROCESOS DEL SER Y EL METODO
UNIVERSAL DEL ESPIRITU". Al
hablar de los "procesos del ser" se refiere a la
realidad en proceso, es decir, en movimiento, y al hablar del espíritu
se refiere a la idea, o más bien al método a seguir para que ésta
(el pensamiento) conozca o aprehenda estos procesos del
ser (realidad). Dicho de otra
manera, para Hegel la dialéctica era algo así como "el movimiento
y comportamiento de los fenómenos ante el
pensamiento y del pensamiento ante los fenómenos, que
son dos caras de la misma realidad". Debe quedar, pues, muy claro, que la
DIALECTICA no es una propiedad de quien piensa o de quien habla, sino una
propiedad de la cosa, es decir, del proceso. En esto consistió la
"revolución" llevada a cabo por Hegel.
Posteriormente Carlos Marx, pensador
alemán (1818-1883), fundador del comunismo, tomó de Hegel su método
y lo aplicó a una crítica de la economía
política, es decir, a zonas más limitadas de
la realidad que Hegel, buscando resultados más tangibles; aunque se
ha dicho, entre otros por el mismo Marx, que su método dialéctico
es no sólo diferente sino opuesto al de Hegel, esto no pasa
de ser una DIVERSION, pues en el fondo ambos aplican el método y ven los
procesos dialécticos en las cosas;
por ejemplo Engels, compaňero íntimo de
Marx, definió la Dialéctica
como "...La ciencia de las leyes generales del movimiento,
tanto del mundo exterior como del pensamiento humano",
definición que al distinguir "mundo
exterior" y "pensamiento humano" se revela
como hegeliana, pues ya dijimos que para Hegel la Dialéctica
era "la ley general de los procesos del ser y el método
universal del espíritu"… y Hegel lo dijo primero.
Para Hegel LA APARIENCIA Y LA
ESENCIA NO COINCIDEN: por lo tanto "LA TAREA DEL PENSADOR
DIALECTICO CONSISTE EN DISTINGUIR EL PROCESO ESENCIAL DEL
APARENTE DE LA REALIDAD Y CAPTAR SUS RELACIONES". El pensamiento no-dialéctico no piensa los
fenómenos en
sus
relaciones recíprocas. Hegel no hace
otra cosa que formular la idea de una conexión
dinámica de los fenómenos y los
modos intelectuales que captan esta condición dinámica: el paso de un
aspecto de la realidad a otro aspecto de la realidad, de un hecho localizado
en el espacio a otro hecho localizado en el espacio, de un
hecho situado en el tiempo a otro situado también en el
tiempo, paso que efectúa el hombre que quiere dar cuenta
de un nuevo fenómeno en sus pensamiento.
Muchos otros pensadores
posteriores a los citados se han dado a la tarea de esclarecer aún más
las implicaciones de la DIALECTICA, tanto
como Movimiento de la realidad que como Método para alcanzar
la verdad (Emanuel Kant, por ejemplo).
Para finalizar esta brevísima y nada
completa sinopsis (el tema es demasiado extenso a la par que
profundo para pretender abarcarlo siquiera superficialmente en tan breve
espacio), citaremos a George GURVITCH, para quien la
verdadera misión del Método Dialéctico
CONSISTE EN DEMOLER TODOS LOS CONCEPTOS ADQUIRIDOS Y CRISTALIZA DOS PARA
IMPEDIR SU MOMIFICACION, LA CUAL ES DEBIDA A LA INCAPACIDAD PARA
CAPTAR LAS TOTALIDADES EN MOVIMIENTO, Y TAMBIEN EN TENER EN CUENTA
SIMULTANEAMENTE LOS CONJUNTOS Y SUS PARTES". Por esta razón si queremos que la dialéctica
sea fructífera "DEBERA SER ESENCIALMENTE ANTIDOGMATICA, es decir,
deberá eliminar TODA TOMA DE POSICION FILOSOFICA O
CIENTIFICA PREVIA".
Estrictamente hablando y dentro de este exigente enfoque de
la Dialéctica, el llamado "Materialismo Dialéctico"
o la "Dialéctica Materialista" acuňada por los
marxistas, deviene en una especie de contradicción, pues si ya se sabe
que todas las cosas (la realidad) pueden explicarse en términos conceptuales
polarizados en "lo material", para qué, entonces,
recurrir a un método que nos facilite la
tarea de aprehender una realidad cuya esencia se caracteriza por infinitas y
cambiantes posibilidades?.
Para Gurvitch una dialéctica
"virulenta y fiel a su vocación no puede ser espiritualista,
materialista o mística. No puede proyectarse en el
espíritu ni en la naturaleza: pertenece al dominio
de la existencia humana. En tanto que método,
la dialéctica sólo tiene sentido como una especie de
depuración previa, como una dura prueba necesaria a toda
ciencia y a toda filosofía. Su
propio nombre lo confirma: DIA significa A TRAVES,
CAMINO HACIA. ¿Camino hacia qué?... hacia experiencias siempre renovadas y que no se
dejen encerrar en ningún cuadro operativo inmóvil". También según él,
la dialéctica ha penetrado hasta las ciencias
exactas para abrir una vía de acceso hacia lo que está oculto,
HACIA LO QUE DIFICILMENTE PUEDE CAPTARSE.
Se trata de una dialéctica que no es arte de discutir ni de
engaňar, ni menos un modo de hacer la apología (defensa)
de posiciones filosóficas preconcebidas.
DEVORIN, entonces uno de los filósofos
de la URSS, definió así la dialéctica en 1921:
"La dialéctica, tomada en su acepción general,
es una ciencia cuyo objeto es la determinación de las leyes generales
de movimiento y evolución que rigen, al mismo tiempo y de la misma
manera, la naturaleza, el pensamiento y toda la
historia humana... Estas leyes o formas son conceptos fundamentales
sobre los que se basa todo el conocimiento científico. Por una parte son formas del
pensamiento, conceptos (por lo tanto pueden sistematizarse = método);
pero además son formas de existencia real, principios objetivos
(en cuanto movimiento real).
Por eso la dialéctica es, al mismo tiempo una lógica, puesto que
está relacionada con el pensamiento, y una ciencia de la realidad,
ya que estudia las relaciones reales que existen entre las
cosas". Brillante enfoque,
ciertamente... Deborín fue
condenado a muerte en Enero de 1939 por "idealismo menchevizante".
* Columnista
Obras
consultadas: “Dialéctica y Sociología" (G. Gurvitch); "Teoría del
Conocimiento" (Hessen); "Marx y su concepto
del Hombre" (E. Fromm); "El Pensamiento Planetario"
(Kostas Axelos); "Dialéctica del Marxismo" (J. Monerota).