Psicografías Premonitorias…

 

BENJAMIN SOLARI PARRAVICINI

 

Miguel Paz Bonells

 

“La civilización terrena posee una civilización extraviada”…

 

                                                                                  B. S. Paravicini

 

 

 

 

En 1978 tuvimos la oportunidad de visitar la Editorial Kier en Buenos Aires, nombre asociado a interesantes obras sobre espiritualidad en la mente de muchos buscadores… Ya de salida, nos llamó la atención  una revista titulada “CONOCIMIENTO de la Nueva Era” (Nos. 378/79, Junio/Julio 1969), sobre cuya portada se destacaba este impactante título: “Psicografías Premonitorias de B. Solari Parravicini: Misión de los OVNIS (y) Mensaje Profético”, cuyo contenido nos abrió una ventana a ese  interesante universo de lo premonitorio y lo conjetural que es la profecía, en este caso ilustrada con dibujos de gran calidad  y sorprendente estilo,  de tendencia simbólica modernista.

 

Esta particularidad constituye la llamada psicografía, es decir, la recepción canalizada de dibujos  que él comenzó a plasmar desde 1932, agregándoles una leyenda que resume sugestivamente el sentido fundamental de cada dibujo.

 

Otra referencia reciente y muy rica en información interpretativa, la cual me motivó a escribir este trabajo, es el extenso artículo de Marcela C. Hourmilougué, “El Nostradamus del Siglo XX”, aparecido en el número 4 de la joven revista española “LIMITES  de la Realidad”, que promete, por la variedad y calidad de su material, convertirse en un excelente medio de divulgación seria y estudio de los fenómenos paranormales.

 

Como en el caso de Nostradamus, el mensaje profético de Paravicini frecuentemente requiere, por la misma relación compleja conjetura-carácter simbólico-hecho futuro, inherente a la declaración  profética, esperar a que el hecho se dé para poder descubrirlo.

 

Dos cosas deben estar absolutamente claras con respecto, no sólo a la profecía como anticipación de eventos por venir,  sino también al análisis del momento histórico que nos ha tocado vivir:

 

·        Los grandes cambios espirituales y políticos que se vislumbran ya se han tornado imperativos, principalmente por razones de orden        cíclo-evolutivo y de saturación, en el sentido de un agotamiento, provocado –en suma-- por la actuación equivocada de la civilización global contra la naturaleza,  más el egoísmo desbordado y la falta de compasión del ente humano, lo cual ha resultado en un deterioro crítico de la convivencia en el ámbito planetario.

·         Casi la totalidad  de las profecías provienen, declaradamente como en el caso del mismo Paravicini,  de revelaciones o canalizaciones, lo cual indica que existe inteligencia extrahumana interesada en advertirnos  de de la sucesión de los acontecimientos en pleno desarrollo, con fines que es necesario investigar.

 

Con respecto a este segundo punto, los alcances actuales del conocimiento organizado y/o la percepción que la humanidad  mantiene de su propio papel en el universo, contaminada –seguramente-- por prejuicios ancestrales, ha impedido, hasta ahora, cualquier esfuerzo unificado por tratar de  indagar oficialmente en lo que respecta a la teoría de la intervención, problemática en la cual la noción común de Dios generalmente  tiende a resolver la cuestión de quién o quiénes intervienen verdaderamente y por qué.

 

Cuando una profecía acierta determinado porcentaje de los eventos anunciados, es necesario prestarle atención…  Para nosotros, insistimos, hay algo más importante que toda profecía en sí misma y es esto: QUIEN  LA DICTÓ, PARA QUÉ Y POR QUÉ.   No nos referimos a quienes saben o están en capacidad de extraer, por ellos mismos, la clave de los acontecimientos por venir de ese océano enigmático que es lo desconocido... nos referimos a quienes declaran, como Parravicini, que alguien les dictó, como sea, a veces contra su propia voluntad.  Decir que fue Dios no tiene nada de malo y es una posibilidad... pero en aquellos casos, también posibles, en que no fue el buen Dios, pensamos, adquiere sentido formular algunas preguntas aunque sea para examinar, por conveniencia, las palabras de estos seres extraños que llamamos "los profetas".  Recordemos el evangelio: cuando Jesús vino, angustiado, a buscar sus discípulos porque sabía que lo iban a apresar para condenarlo, los halló durmiendo placidamente...

 

Encontramos una interesante coincidencia entre Paravicini y una expresión que se repite en el mensaje profético recibido por Enrique Castillo, parte del cual se expone en esta Página Web como “La Lógica de la Lógica”, y es la recurrencia a “La Voz”, voz de la conciencia en el hombre emergente que se irá expresando en los diferentes actores que hoy, ya, promueven la necesidad de realizar grandes cambios en materia espiritual y política, principalmente en la América Latina ( “Llega la voz de Oriente.  Llega el Occidente en habla, llega la hecatombe con la muerte del oro y el encumbramiento del hambre”… #313/1968).

 

Cada vez que escribimos la palabra profecía, no deja de asomarse al corazón la adusta imagen del enigmático Nostradamus, cuyas cuartetas a veces nos impactan por su aparente desacierto debido, posiblemente, a causas que relacionamos, de alguna manera, con  algo que ha hecho más difícil la comprensión de los problemas implícitos o asociados al fenómeno  contacto, principalmente porque muchas de las profecías que reciben algunos contactados, simplemente no se cumplen.

 

Porque un profeta lo es cuando sus vaticinios comienzan a cumplirse, no antes, y en ambos casos, el de Nostradamus y el de Parravicini hay ya sobradas predicciones cuyo contenido se ha cumplido indiscutiblemente, como en esta anticipación de Fidel Castro, fechada por el psicógrafo argentino en 1938: “Cabeza de barba que parecerá santa mas no lo será y encenderá las Antillas”.    

 

Son tantas, sin embargo, las profecías reveladas y fallidas a través del contacto que, o estamos equivocados con respecto a la verdadera naturaleza de los contactadores (¿reveladores?), o eso que denominamos “el futuro”  es una variable tan compleja que requiere, para una predicción acertante,  afinar bien las facultades. Tal vez, dentro de lo posible, el futuro pueda reducirse, fácticamente, tan sólo  a un conjunto de escenarios probables, siempre en función del pasado (historia), más la actuación y los acontecimientos presentes… predecir se reduciría, entonces, a extrapolar tendencias dentro de escenarios probables; la clave radicaría, así, en el conocimiento cierto de esa historia y la totalidad del presente.  De manera que ciertas predicciones proféticas no podrían cumplirse -- es una hipótesis -- simplemente porque inciden variaciones en factores que determinarían otros escenarios probables.²

 

La existencia de varios calendarios, por supuesto, nos aleja aún más de la posibilidad de entender el problema, pues si existiese un calendario absoluto, podríamos concentrarnos, por ejemplo, en la actitud y la conducta humana como factores predeterminantes de los hechos por acaecer... otros factores podrían estar representados por la variable intervención y por lo que podríamos denominar sencillamente la-voluntad-de-Dios.  Atendiendo este problema de los calendarios, nos parece que podría darse un defasaje de dos a doce años en algunas predicciones modernas, especialmente si consideramos la cronología  Maya.

 

De todas maneras sentimos que si los contactadores, sean quienes sean (humanidades superiores, súper humanidades privilegiadas por su relación con el espacio, seres divinales, etc.), conocen el futuro, no deja de ser contradictorio que se arriesguen a profetizarnos improbabilidades, lo cual los  desprestigia.  Esto, sumado a la capacidad excepcional  -y ya demostrada- que el mismo ser humano tiene de percibir hechos futuros (análisis, premoniciones, intuiciones, clarividencia, etc.), demuestra que la imposibilidad normal de predecirlos, exceptuando el caso del análisis, viene a ser una restricción más, una limitación de nuestro psiquismo y de nuestra conciencia subdesarrollada. 

 

La idea con las psicografías es, prescindiendo de los dibujos,  agrupar sus textos por tema para facilitar al lector una aproximación directa a las predicciones de este extraordinario contacto que fue Benjamín Solari Paravicini.

 

                                                                                             

 

Resumen Biográfico tomado de la joven revista española (Año 1 #4)

 

L   I   M   I   T   E   S

D E    L A    R E A L I D A D

 

   “Nació el 8 de Agosto de 1889. Ya desde su niñez decía que hablaba con ángeles, hadas y duendes.  Su padre era psiquíatra y lo sometió a intensivos análisis médicos que no demostraron enfermedad alguna… por entonces el pequeño ya anunciaba una ‘guerra que estallaría en 1914’, la Primera Guerra Mundial y su primera predicción. A los 32 años, según narra Justino, su hermano menor, una noche se le manifestó violentamente una fuerza extraña que le dictó, hasta la mañana siguiente, mensajes que transcribía en hojas de papel, muchas de las cuales rompió, por no comprender su contenido.      Según Pedro Romaniuk era un hombre austero y sencillo… su lema era servir y perdonar a todos sus semejantes.  Ya en su lecho de muerte, su padre lo reconoce con estas palabras: ‘hijo mío, tenías razón en todo lo que decías’…

 

M U E S T R A    D E    L O S   T E X T O S    D E    L A S   

 

P R O F E C Í A S

 

Señales de decadencia de la civilización

 

 

Los Medios de Comunicación

“La maldad matará con la lengua”…  y con la imagen!  – agregaríamos)

 

 

 

Carencia de ética

 

 

 

América Latina y Norte América

 

 

 

Conquista del espacio y Presencia extraterrestre

 

           [Mayúsculas y destacado del transcriptor].

 

Cierre del gran ciclo y prueba

 

 

 

Cumplimientos

 

Prácticamente la tercera parte de esta especie de “cuartetas” que acompañan cada una de los dibujos psicográficos se relacionan con el fenómeno OVNI y la presunta presencia velada de los extraterrestres en nuestro planeta.  Igualmente, hay que decirlo, Parravicini hace mucho énfasis en los acontecimientos finales, duros en cuanto representan el final de un mundo en crisis, pero siempre con un mensaje esperanzador que refiere a una Nueva Tierra, sede del reencuentro del hombre con su Creador en Cristo.

 

Buena parte de lo predicho por el psicógrafo argentino ya se ha cumplido, como por ejemplo el ataque fatal a las Torres Gemelas de Nueva York el 11S: en un dibujo que muestra dos torres (1939), Paravicini hace un juego pictográfico con la antorcha y la corona de la Estatua de la Libertad que, en perspectiva, muestra fuego alrededor de la doble estructura, afirmando en forma contundente: “La libertad de Norteamérica perderá su luz; su antorcha no alumbrará como ayer y el monumento será atacado dos veces”…

 

Es más: si analizamos cuidadosamente el texto de todas la psicografías,  podríamos verificar que el contenido de cada uno de sus textos  se encuentra actualmente (Febrero de 2003) en proceso de desarrollo, lo cual no ocurre, no puede ocurrir en Nostradamus debido al carácter críptico de las cuartetas. Parravicini no encripta: representa alegóricamente los rasgos que definen los acontecimientos y, como si fuera poco, proyecta esto en un dibujo.  Por ejemplo, el ser de un solo ojo que ilustra este trabajo, alegoriza una entidad cósmica que, proveniente del espacio, se detiene a contemplar, con rostro adusto, unos acontecimientos que se están desarrollando debajo de él… da la sensación  de una presencia unificada que observa un acto de justicia.

 

Igualmente se cumplieron la toma de París por los nazis en 1940 y su liberación cuatro años después: “Caerá el corazón del mundo; caerá y será alemán hasta el 44” (1938).  La aparición de Fidel Castro en la escena política de las Antillas (ya referida), la coronación de Juan Carlos Borbón por Franco, la preponderancia de la energía atómica como arma e instrumento tecnológico, la clonación de seres humanos, el corazón artificial, el vuelo de la perra Laika, la crisis Argentina actual, etc.

 

Con respecto a Argentina (“la Argentina tendrá su ‘revolución francesa’ en triunfo; puede ver sangre en las calles si no ve el instante del hombre gris” -1941), compartimos la interpretación de Hourmilogué en la ya citada revista, en el sentido de que “se venía gestando una crisis que se desenlazó en hechos los días 19 y 20 de diciembre de 2001… (Pero), en lo que respecta a una analogía de la situación con la revolución  francesa, tan sólo se ha cumplido la similitud en el sentido de que “se ha puesto en duda el carácter y la acción de toda la dirigencia y representación de los poderes nacionales”… lo de la sangre se ha cumplido y la alusión al “instante del hombre gris”, a pesar de que se han propuesto diferentes interpretaciones, pareciera aludir al “hombre gris anónimo, como figura de hombre común”, principal protagonista y víctima a considerar  de la debacle política y económica engendrada por las prácticas de esa dirigencia.

 

LA HORA DIEZ (síntesis interpretativa)

 

En la simbología mística de los números, el 10 alude a un giro de 180 grados en la rueda del destino…

 

El 1º de Enero de 1969, Parravicini canaliza o recibe un importante mensaje que consiste en una reflexión dirigida al hombre que transita por el mundo, a todos los hombres…  

 

 

                                                                                 

(¹)  Con respecto a la manera como se dice que estos dos profetas, uno de la Edad Media y el otro de nuestros días, recibieron o percibieron el contenido de sus predicciones, se da una diferencia fundamental: Nostradamus se retiraba y creaba un ambiente especial, hasta utilizaba ciertos instrumentos, mientras que Parravicini es él mismo un medio pasivo, es decir, que el primero intuía y percibía internamente, mientras que el segundo es -- de hecho -- un canal.  Esto, sin embargo, no define nada en cuanto a la verdadera fuente.

(²) Bosquejo para una explicación teórica del hecho profético: Debemos determinar en qué medida el futuro garantiza la continuidad existencial conteniendo lo que podríamos denominar el “pasado invariable”, por que lo predecible sería, precisamente, la diferencia; si abrimos una cámara en el instante “a”, por ejemplo, ante un escenario que no cambia en apariencia y, más tarde, en el instante “b” (el futuro de “a”) verificamos que todo sigue igual, podríamos afirmar que sólo cambió el tiempo, que “no pasó nada”.  Si entre “a” y “b” un perro, por decir algo, atraviesa la escena, entonces habría habido un futuro predecible y un profeta habría podido predecir algo como “dentro de x tiempo un perro estará en tal lugar”.  Imaginemos ahora un ente, una persona ubicada en una posición privilegiada, en el balcón de un apartamento elevado, contemplando, a partir de “a”,  la extensión de la escena más allá de la cámara: dicho ente habría podido predecir desde “a” que el perro aparecería, simplemente porque lo estaba viendo venir en su presente, lo cual pareciera sugerir que la predicción depende de una posición privilegiada en el espacio-tiempo y, también, de una condición privilegiada: la capacidad para conocer toda la historia asociable a la escena y sus actores, más la totalidad de las variables que están determinando el presente; si esto es así, la entidad estará en capacidad de predecir.  Por supuesto, normalmente las personas no están en capacidad de conocer la totalidad del pasado ni la totalidad del presente… y es en la medida que la entidad se acerque al dominio de esas totalidades, que estará en capacidad de ser un profeta acertante, bien sea por facultades propias  o/e inducidas.