Psicografías
Premonitorias…
BENJAMIN
SOLARI PARRAVICINI
“La civilización terrena posee una civilización extraviada”…
B.
S. Paravicini

En 1978 tuvimos la
oportunidad de visitar la Editorial Kier en Buenos Aires, nombre asociado a
interesantes obras sobre espiritualidad en la mente de muchos buscadores… Ya de
salida, nos llamó la atención una
revista titulada “CONOCIMIENTO de la Nueva Era” (Nos. 378/79, Junio/Julio
1969), sobre cuya portada se destacaba este impactante título: “Psicografías Premonitorias de B. Solari
Parravicini: Misión de los OVNIS (y) Mensaje Profético”, cuyo contenido nos
abrió una ventana a ese interesante
universo de lo premonitorio y lo conjetural que es la profecía, en este caso
ilustrada con dibujos de gran calidad y
sorprendente estilo, de tendencia simbólica
modernista.
Esta particularidad
constituye la llamada psicografía, es decir, la recepción canalizada de
dibujos que él comenzó a plasmar desde
1932, agregándoles una leyenda que resume sugestivamente el sentido fundamental
de cada dibujo.
Otra referencia
reciente y muy rica en información interpretativa, la cual me motivó a escribir
este trabajo, es el extenso artículo de Marcela C. Hourmilougué, “El
Nostradamus del Siglo XX”, aparecido en el número 4 de la joven revista
española “LIMITES de la Realidad”, que promete, por la
variedad y calidad de su material, convertirse en un excelente medio de
divulgación seria y estudio de los fenómenos paranormales.
Como en el caso de
Nostradamus, el mensaje profético de Paravicini frecuentemente requiere, por la
misma relación compleja conjetura-carácter
simbólico-hecho futuro, inherente a la declaración profética, esperar a que el hecho se dé para
poder descubrirlo.
Dos cosas deben
estar absolutamente claras con respecto, no sólo a la profecía como
anticipación de eventos por venir, sino
también al análisis del momento histórico que nos ha tocado vivir:
·
Los grandes cambios espirituales
y políticos que se vislumbran ya se han tornado imperativos, principalmente por
razones de orden cíclo-evolutivo y de saturación, en el sentido de un
agotamiento, provocado –en suma-- por la actuación equivocada de la
civilización global contra la naturaleza,
más el egoísmo desbordado y la falta de compasión del ente humano, lo
cual ha resultado en un deterioro crítico de la convivencia en el ámbito
planetario.
·
Casi la totalidad de las profecías provienen, declaradamente
como en el caso del mismo Paravicini, de
revelaciones o canalizaciones, lo cual indica que existe inteligencia
extrahumana interesada en advertirnos de
de la sucesión de los acontecimientos en pleno desarrollo, con fines que es
necesario investigar.
Con respecto a este
segundo punto, los alcances actuales del conocimiento organizado y/o la
percepción que la humanidad mantiene de
su propio papel en el universo, contaminada –seguramente-- por prejuicios
ancestrales, ha impedido, hasta ahora, cualquier esfuerzo unificado por tratar
de indagar oficialmente en lo que
respecta a la teoría de la intervención, problemática en la cual la noción
común de Dios generalmente tiende a
resolver la cuestión de quién o quiénes intervienen verdaderamente y por qué.
Cuando una profecía acierta
determinado porcentaje de los eventos anunciados, es necesario prestarle
atención… Para nosotros, insistimos, hay
algo más importante que toda profecía en sí misma y es esto: QUIEN LA DICTÓ, PARA QUÉ Y POR QUÉ. No nos referimos a quienes saben o están en
capacidad de extraer, por ellos mismos, la clave de los acontecimientos por
venir de ese océano enigmático que es lo desconocido... nos referimos a quienes
declaran, como Parravicini, que alguien les dictó, como sea, a veces contra su
propia voluntad. Decir que fue Dios no
tiene nada de malo y es una posibilidad... pero en aquellos casos, también
posibles, en que no fue el buen Dios, pensamos, adquiere sentido formular
algunas preguntas aunque sea para examinar, por conveniencia, las palabras de
estos seres extraños que llamamos "los profetas". Recordemos el evangelio: cuando Jesús vino,
angustiado, a buscar sus discípulos porque sabía que lo iban a apresar para
condenarlo, los halló durmiendo placidamente...
Encontramos una
interesante coincidencia entre Paravicini y una expresión que se repite en el
mensaje profético recibido por Enrique Castillo, parte del cual se expone en
esta Página Web como “La Lógica de la Lógica”, y es la recurrencia a “La Voz”, voz de la conciencia en el
hombre emergente que se irá expresando en los diferentes actores que hoy, ya,
promueven la necesidad de realizar grandes cambios en materia espiritual y política,
principalmente en la América Latina ( “Llega la voz de Oriente. Llega el Occidente en habla, llega la
hecatombe con la muerte del oro y el encumbramiento del hambre”… #313/1968).
Cada
vez que escribimos la palabra profecía, no deja de asomarse al corazón la
adusta imagen del enigmático Nostradamus, cuyas cuartetas a veces nos impactan
por su aparente desacierto debido, posiblemente, a causas que relacionamos, de
alguna manera, con algo que ha hecho más
difícil la comprensión de los problemas implícitos o asociados al fenómeno contacto, principalmente porque muchas de las
profecías que reciben algunos contactados, simplemente no se cumplen.
Porque
un profeta lo es cuando sus vaticinios comienzan a cumplirse, no antes, y en
ambos casos, el de Nostradamus y el de Parravicini,¹
hay ya sobradas predicciones cuyo contenido se ha cumplido indiscutiblemente,
como en esta anticipación de Fidel Castro, fechada por el psicógrafo argentino
en 1938: “Cabeza de barba que parecerá santa mas no lo será y encenderá las
Antillas”.
Son
tantas, sin embargo, las profecías reveladas y fallidas a través del contacto
que, o estamos equivocados con respecto a la verdadera naturaleza de los contactadores
(¿reveladores?), o eso que denominamos “el futuro” es una variable tan compleja que requiere,
para una predicción acertante, afinar
bien las facultades. Tal vez, dentro de lo posible, el futuro pueda reducirse, fácticamente,
tan sólo a un conjunto de escenarios
probables, siempre en función del pasado (historia), más la actuación y los
acontecimientos presentes… predecir se reduciría, entonces, a extrapolar
tendencias dentro de escenarios probables; la clave radicaría, así, en el
conocimiento cierto de esa historia y la totalidad del presente. De manera que ciertas predicciones proféticas
no podrían cumplirse -- es una hipótesis -- simplemente porque inciden
variaciones en factores que determinarían otros escenarios probables.²
La
existencia de varios calendarios, por supuesto, nos aleja aún más de la
posibilidad de entender el problema, pues si existiese un calendario absoluto,
podríamos concentrarnos, por ejemplo, en la
actitud y la conducta humana como factores predeterminantes de los hechos
por acaecer... otros factores podrían estar representados por la variable intervención y por lo que podríamos
denominar sencillamente la-voluntad-de-Dios.
Atendiendo este problema de los
calendarios, nos parece que podría darse un defasaje de dos a doce años en
algunas predicciones modernas, especialmente si consideramos la cronología Maya.
De
todas maneras sentimos que si los contactadores, sean quienes sean (humanidades
superiores, súper humanidades privilegiadas por su relación con el espacio,
seres divinales, etc.), conocen el futuro, no deja de ser contradictorio que se
arriesguen a profetizarnos improbabilidades, lo cual los desprestigia.
Esto, sumado a la capacidad excepcional
-y ya demostrada- que el mismo ser humano tiene de percibir hechos
futuros (análisis, premoniciones, intuiciones, clarividencia, etc.), demuestra
que la imposibilidad normal de predecirlos, exceptuando el caso del análisis,
viene a ser una restricción más, una limitación de nuestro psiquismo y de
nuestra conciencia subdesarrollada.
La idea con las
psicografías es, prescindiendo de los dibujos,
agrupar sus textos por tema para facilitar al lector una aproximación
directa a las predicciones de este extraordinario contacto que fue Benjamín
Solari Paravicini.
Resumen
Biográfico tomado de la joven revista española (Año 1 #4)
L I
M I T
E S
D E L A R E A L I D A D
“Nació
el 8 de Agosto de 1889. Ya desde su niñez decía que hablaba con ángeles, hadas
y duendes. Su padre era psiquíatra y lo
sometió a intensivos análisis médicos que no demostraron enfermedad alguna… por
entonces el pequeño ya anunciaba una ‘guerra que estallaría en 1914’, la
Primera Guerra Mundial y su primera predicción. A los 32 años, según narra
Justino, su hermano menor, una noche se le manifestó violentamente una fuerza
extraña que le dictó, hasta la mañana siguiente, mensajes que transcribía en
hojas de papel, muchas de las cuales rompió, por no comprender su contenido. Según Pedro Romaniuk era un hombre
austero y sencillo… su lema era servir y perdonar a todos sus semejantes. Ya en su lecho de muerte, su padre lo
reconoce con estas palabras: ‘hijo mío, tenías razón en todo lo que decías’…
M U E S T R A
D E L O S T E X T O S D E
L A S
P R O F E C Í A S
Señales de
decadencia de la civilización
Los Medios de
Comunicación
“La maldad matará
con la lengua”… (¡y con la imagen! – agregaríamos)
Carencia de
ética
América Latina y
Norte América
Conquista del
espacio y Presencia extraterrestre
[Mayúsculas y destacado del transcriptor].
Cierre del gran
ciclo y prueba
Cumplimientos
Prácticamente la
tercera parte de esta especie de “cuartetas” que acompañan cada una de los
dibujos psicográficos se relacionan con el fenómeno OVNI y la presunta
presencia velada de los extraterrestres en nuestro planeta. Igualmente, hay que decirlo, Parravicini hace
mucho énfasis en los acontecimientos finales, duros en cuanto representan el
final de un mundo en crisis, pero siempre con un mensaje esperanzador que
refiere a una Nueva Tierra, sede del reencuentro del hombre con su Creador en
Cristo.
Buena parte de lo
predicho por el psicógrafo argentino ya se ha cumplido, como por ejemplo el
ataque fatal a las Torres Gemelas de Nueva York el 11S: en un dibujo que
muestra dos torres (1939), Paravicini hace un juego pictográfico con la
antorcha y la corona de la Estatua de la Libertad que, en perspectiva, muestra
fuego alrededor de la doble estructura, afirmando en forma contundente: “La
libertad de Norteamérica perderá su luz; su antorcha no alumbrará como ayer y
el monumento será atacado dos veces”…
Es más: si
analizamos cuidadosamente el texto de todas la psicografías, podríamos verificar que el contenido de cada
uno de sus textos se encuentra actualmente
(Febrero de 2003) en proceso de desarrollo, lo cual no ocurre, no puede ocurrir
en Nostradamus debido al carácter críptico de las cuartetas. Parravicini no
encripta: representa alegóricamente los rasgos que definen los acontecimientos
y, como si fuera poco, proyecta esto en un dibujo. Por ejemplo, el ser de un solo ojo que
ilustra este trabajo, alegoriza una entidad cósmica que, proveniente del
espacio, se detiene a contemplar, con rostro adusto, unos acontecimientos que
se están desarrollando debajo de él… da la sensación de una presencia unificada que observa un
acto de justicia.
Igualmente se
cumplieron la toma de París por los nazis en 1940 y su liberación cuatro años
después: “Caerá el corazón del mundo; caerá y será alemán hasta el 44” (1938). La aparición de Fidel Castro en la escena
política de las Antillas (ya referida), la coronación de Juan Carlos Borbón por
Franco, la preponderancia de la energía atómica como arma e instrumento
tecnológico, la clonación de seres humanos, el corazón artificial, el vuelo de
la perra Laika, la crisis Argentina actual, etc.
Con respecto a Argentina
(“la Argentina
tendrá su ‘revolución francesa’ en triunfo; puede ver sangre en las calles si
no ve el instante del hombre gris” -1941), compartimos
la interpretación de Hourmilogué en la ya citada revista, en el sentido de que
“se venía gestando una crisis que se desenlazó en hechos los días 19 y 20 de
diciembre de 2001… (Pero), en lo que respecta a una analogía de la situación con
la revolución francesa, tan sólo se ha
cumplido la similitud en el sentido de que “se ha puesto en duda el carácter y
la acción de toda la dirigencia y representación de los poderes nacionales”… lo
de la sangre se ha cumplido y la alusión al “instante del hombre gris”, a pesar
de que se han propuesto diferentes interpretaciones, pareciera aludir al
“hombre gris anónimo, como figura de hombre común”, principal protagonista y
víctima a considerar de la debacle
política y económica engendrada por las prácticas de esa dirigencia.
LA HORA DIEZ (síntesis interpretativa)
En
la simbología mística de los números, el 10 alude a un giro de 180 grados en la
rueda del destino…
El 1º de Enero de
1969, Parravicini canaliza o recibe un importante mensaje que consiste en una
reflexión dirigida al hombre que transita por el mundo, a todos los
hombres…
(¹) Con respecto a la manera como se dice que
estos dos profetas, uno de la Edad Media y el otro de nuestros días, recibieron
o percibieron el contenido de sus predicciones, se da una diferencia
fundamental: Nostradamus se retiraba y creaba un ambiente especial, hasta utilizaba
ciertos instrumentos, mientras que Parravicini es él mismo un medio pasivo, es
decir, que el primero intuía y percibía internamente, mientras que el segundo
es -- de hecho -- un canal. Esto, sin
embargo, no define nada en cuanto a la verdadera fuente.
(²) Bosquejo para una explicación teórica del
hecho profético: Debemos determinar en qué medida el futuro
garantiza la continuidad existencial conteniendo lo que podríamos denominar el “pasado
invariable”, por que lo predecible sería, precisamente, la diferencia; si
abrimos una cámara en el instante “a”, por ejemplo, ante un escenario que no
cambia en apariencia y, más tarde, en el instante “b” (el futuro de “a”)
verificamos que todo sigue igual, podríamos afirmar que sólo cambió el tiempo,
que “no pasó nada”. Si entre “a” y “b”
un perro, por decir algo, atraviesa la escena, entonces habría habido un futuro
predecible y un profeta habría podido predecir algo como “dentro de x tiempo un
perro estará en tal lugar”. Imaginemos ahora
un ente, una persona ubicada en una posición privilegiada, en el balcón de un
apartamento elevado, contemplando, a partir de “a”, la extensión de la escena más allá de la
cámara: dicho ente habría podido predecir desde “a” que el perro aparecería,
simplemente porque lo estaba viendo venir en su presente, lo cual pareciera
sugerir que la predicción depende de una posición privilegiada en el
espacio-tiempo y, también, de una condición privilegiada: la capacidad para
conocer toda la historia asociable a la escena y sus actores, más la totalidad
de las variables que están determinando el presente; si esto es así, la entidad
estará en capacidad de predecir. Por
supuesto, normalmente las personas
no están en capacidad de conocer la totalidad del pasado ni la totalidad del
presente… y es en la medida que la entidad se acerque al dominio de esas
totalidades, que estará en capacidad de ser un profeta acertante, bien sea por
facultades propias o/e inducidas.