INTERROGANTES SOBRE HISTORIA ABIERTA

Caso Jonathan Reed

 

ICIFO *

 

Vista desde el espacio,  la Tierra es tan sólo un planeta solitario y frágil…

Sentimiento de un astronauta mientras orbitaba la Tierra

 

Hemos aprendido  que  no  podemos considerar  este planeta como un lugar seguro y protegido…   nunca estaríamos en capacidad de anticipar el bien ni el mal imprevistos que podría alcanzarnos repentinamente, proveniente del espacio exterior

H. G. Wells,  La Guerra de los Mundos, citado por Nick Pope en The Uninvited

 

Si es mentira ¿por qué intimidan y descalifican a los testigos?...  Y si es verdad  ¿por qué lo ocultan y desinforman?

                   ICIFO

 

Einstein nos demostró la Cuarta Dimensión Relativística… Ahora es absolutamente necesario para la ciencia investigar la Cuarta Dimensión Geométrica y enseñársela a toda la humanidad… ¿O estamos, acaso, ante un dogma de quienes representan la mejor herramienta de la inteligencia para conocer la verdad?

                   ICIFO

 

Nick Pope, como tantos otros investigadores serios y estudiosos que representan el aporte civil al conocimiento del fenómeno de los no identificados a nivel mundial, ha concluido en la obra citada, LOS NO INVITADOS (Simon & Schuster Ltd., London), que una de las respuestas más inteligentes al problema de la abducción por ovni es la explicación extraterrestre.  Es, de hecho, también una de las más contundentes, por lo menos más contundente que aquella que nos habla descaradamente de “Los Traumas Peri natales”…

 

Cabe bien aquí una consideración del pensamiento de Salvador Freixedo, quien no suele comulgar con ruedas de molino, habiendo expresado insistentemente  que a él ya no le preocupaban los ovnis sino sus tripulantes!  Nosotros, al igual que muchos, nos preguntamos: Si están aquí…

 

¿Por qué no dan la cara?

 

Si están aquí, al menos esos pequeños grises como el que aparentemente capturó el Dr. Reed, ¿cómo se las arreglan para pasar desapercibidos ante quienes velan por la seguridad de los ciudadanos y la de los campesinos?

 

¿Cómo se las arreglan?

 

¿Poseen acaso una tecnología hiperdimensional capaz de violar el alcance de nuestras percepciones?

 

¿Tenía, acaso, razón ese humilde tendero de Albany, Charles Fort,  quien una vez se preguntó si alguien nos poseía?

 

¿Están locos los cientos de miles de abducidos estudiados hasta ahora y sus psiquiatras?

 

¿Es realmente descabellada y carente de lógica la posibilidad de que existan otras humanidades en la galaxia y de que algunas de ellas tengan mil o cien mil años de adelanto tecnológico con respecto a nuestra humanidad?

 

Reflexionemos: ¿Por qué, si pueden llegar hasta aquí, tienen que presentarse públicamente y decir “hemos llegado, estamos entre vosotros”?

 

¿Y qué si tienen otros intereses y otros sentimientos?   Los autodenominados “conquistadores” europeos tenían sentimientos y, a pesar de ello, saquearon y exterminaron algunas culturas americanas.

 

¿Y qué si no poseen sentimientos? 

 

¿Es concebible que un Dr. en Psicología, investigador de una universidad como la de Washington mienta por nada y para nada, excepto para que le destrocen su vida,  violen sus derechos y hagan desaparecer a sus amigos?

 

La Historia Abierta, según uno de sus pioneros, Jacques Bergier, sería lo contrario de una Historia Cerrada, es decir, que pudo o  puede ser intervenida…

 

Si un ciudadano honesto como el  investigador mexicano  Jaime Maussan avala el caso, tienen que existir evidencias de bastante peso…  El caso, que es conocido por Latinoamérica cuatro años después, cuenta con videos, fotografías y una evidencia de primer orden: el brazalete, aparentemente un instrumento tecnológico muy importante, que está siendo estudiado por un grupo de especialistas.

 

 Vamos a transcribir totalmente la entrevista hecha por el periodista mexicano Daniel Muñoz al Dr. Jonnathan Reed, a propósito de su extraordinaria y traumática experiencia, que bien puede iniciar una apertura en lo que respecta a la teoría de la conspiración:

 

 

Archivo de ICIFO: Jonathan Reed         

       

ENTREVISTA AL DR. JONATHAN REED

                                                       Por Daniel Muñoz

 

      Laughlin, Nevada; 10 de marzo 2001

     

0:19:36:00 JONATHAN REED

      15 de octubre de 1996... Yo me internaba en el bosque junto con mi perra,

      una Golden Retriever, cuyo nombre era Susy... La tenía desde hace largo

      tiempo, y fuimos para un día de campo... A las montañas que se encuentran

      en el Pacífico noroeste... Estacioné mi Jeep, bajamos y comenzamos a

      caminar sobre una vereda principal... Después de una hora, una hora y

      media de caminar, ella se echó a correr persiguiendo algo... Una ardilla,

      un mapache, sólo Dios sabe por qué los perros hacen esas cosas... la

      última vez que la oí ladraba al final de la vereda, y su ladrido cambió

      como persiguiendo algo... cambió a un aullido o un gruñido... Como si algo

      la estuviera lastimando... Dejé mi mochila, y tomé una rama del tamaño de

      un bate de béisbol, pensando que ella podría estar peleándose con un oso,

      o con un gato de los que tenemos aquí, grandes gatos en el área, y así

      poder defenderla si era necesario... Entonces corrí hacia ella, a lo largo

      del camino, y conforme lo hacía, yo estaba como a 50 pies de algo que yo

      nunca, jamás en toda mi vida me habría imaginado que podría ver...

     

0:20:59:02 DANIEL MUÑOZ

      ¿Y de qué se trataba?

      0:21:01:10 JONATHAN REED

      Era un pequeño... cuerpo... con el aspecto de un niño... De

      aproximadamente un metro veinte de altura... Tenía dos brazos, tenía dos

      piernas y era de color oscuro, y tenía una cabeza grisácea... Y se

      encontraba vibrando violentamente, como si fueran espasmos... Yo podía ver

      sólo la silueta de esta figura, pero era como si fuera un niño... Y

      conforme yo miraba, esta cosa le hizo un hoyo a mi perro, o bien mi perro

      se hizo un hoyo con esta.. por el brazo... Yo le grité a Susy que le

      dejara ir, pero no lo dejó ir... Y esta cosa la agarró por esta parte, y

      parte del brazo se extendió hasta su cabeza y lo tomó, zarandeando su

      cuerpo de un lado al otro... Constantemente... en sólo instantes... Y se

      trataba de un perro grande... Yo grité nuevamente, y esto dejó de vibrar

      por unos momentos mientras me miraba, y después comenzó a vibrar otra vez,

      y mientras lo miraba vi como le torcía el cuello hasta darle la vuelta...

      y había sangre por todas partes... Ella comenzó poco a poco a morir... Yo

      podía escuchar el dolor que ella sentía... Y corrí hacia delante y le

      pegué tan fuerte como pude con la rama... Y esa cosa me gritó... Y yo

      también le grité... tratando de defender a mi perro y a mí mismo, pues yo

      no sabía si eso se voltearía y me hiciera lo mismo a mí... Fue algo

      terrible de ver... Es como si mataran a tu hijo frente a tus ojos... Ella

      murió, y comenzó a implosionar dentro de ella misma, en un hoyo abierto en

      su propio cuello... Y su carne y su sangre comenzaron a entrar como si

      fuera un drenaje... y ella literalmente comenzó a disolverse dentro de

      este sitio... dentro de un montón de cenizas pálidas en el terreno... Y

      todo esto ocurrió en un lapso de veinte a treinta segundos... Totalmente,

      desde que la vi hasta que lo golpeé, e hice mi mejor esfuerzo para matarlo…

      

0:23:29:06 DANIEL MUÑOZ

      ¿Y lo conseguiste?

     

0:23:31:20 JONATHAN REED

      Pensé que lo había hecho...

     

0:23:35:28 DANIEL MUÑOZ

      ¿Por qué dices que pensaste que lo habías hecho?

     

0:23:39:10 JONATHAN REED

      Bueno... Luego de que esto pasó, instantáneamente me enfermé

      violentamente... Tanto que no podía ponerme de pié, vomité y me dio

      diarrea, todo instantáneamente... No pude salir de esta área de 10 a 15

      pies durante cerca de una hora... No me podía parar... Ninguno de mis

      músculos trabajaba bien... Estaba violentamente enfermo... Pero finalmente

      me pude componer un poco, y comencé a arrastrarme alrededor... Yo pensé

      que me iba a morir... Pensé que esto era todo, que mi vida había

      terminado... ¿Sabes? No había pensamientos racionales... Se trataba de

      supervivencia... Y en ese momento traté de hacer lo que fuera para poder

      sobrevivir... Me traté de parar, y me volví a caer... Me recargué en los

      árboles... Traté de respirar normalmente, y traté de decirme a mí mismo:

      "Está bien, tú lo puedes hacer, lo puedes hacer... Es sólo un momento...

      Está bien..." Poco a poco fui recuperando algo de compostura... Y

      entonces... en este sitio escuché un sonido... Oí un sonido que venía de

      algún lugar del bosque... Y era un sonido que puedo describir como

      armónico, como un tono... Como un tono irritante, que me irritaba... Y

      pensé: "Tal vez es otro campista, otro excursionista, me podrían ayudar, y

      yo necesito su ayuda"... Y miré a mi alrededor, y traté de alcanzar el

      camino y correr, pero no había nadie ahí... No pude encontrar a nadie... Y

      me volví a sentir mal, y volví a caer al suelo... Y volví a vomitar,

      llegando incluso a vomitar sangre... Esto me pasó durante un par de

      horas.... No podía salir del área... Y el lugar se volvió extraño, se

      sentía diferente... El terreno se sentía como una esponja... La densidad

      del aire se sentía pesada en ciertas zonas... Pero no en todas partes...

      Era casi como sentir que mueves tu mano en el agua, la densidad es

      diferente... O bien ocasionalmente se detiene y otras se mueve

      libremente... Y volví a escuchar el sonido, y miré a través de los

      árboles, probablemente unos 100 metros a lo lejos, y vi lo que parecía

      como un espejismo... Como un doblez de la luz... Había árboles...

      básicamente eran pinos con el tronco derecho... Pero debían estar derechos

      todo el tiempo, y la luz los doblaba como si fueran olas... Esto era

      inusual, pues la luz del sol no era brillante... Estaba nublado, realmente

      muy nublado... Y en los árboles, en la copa de los árboles era

      extremadamente pesada y densa... Por eso miré para ver si había algo entre

      los árboles, y vi algo que era ajeno al bosque... Era de color negro... Y

      corrí hacia allá, corrí a través del ramaje hasta llegar al objeto... Me

      caí contra esta cosa por causa de la carrera... Yo no sabía lo que era, y

      al caerme sobre eso me quemé la mano... Frío, estaba frío como el hielo

      seco, y era duro como la piedra, como el mármol... Y no tenía ningún

      sentido que eso estuviera ahí... Eso no formaba parte de mi vida o de mi

      realidad... Mientras tanto esta cosa estaba ahí en medio del bosque,

      ¿sabes?, y no concordaba con el lugar... Y tan pronto como la toqué el

      tono cambió... El tono se volvió placentero... Este sonido armónico se

      volvió... muy sugestivo... Como si no estuviera enojado, si lo quieres o

      lo puedes entender de esa forma... Caminé a su alrededor y noté que esta

      cosa no parecía estar tocando el suelo... Pero eso... no era posible...

     

0:27:54:15 DANIEL MUÑOZ

      Pero tú lo viste...

     

0:27:56:00 JONATHAN REED

      Y yo lo vi...

     

0:27:56:20 DANIEL MUÑOZ

      Y no sólo lo viste sino que también lo filmaste...

     

0:27:58:15 JONATHAN REED

      Lo filmé, lo fotografié, clavé un palo en el terreno debajo del mismo...

      Sentí la densidad del aire cambiar debajo del mismo, y ahí estuve durante

      una hora o más, mirando esta cosa... Traté de moverla, la empujé hacia

      abajo; me recargué contra ella y traté de empujarla lo más fuerte que

      pude... Yo peso 90 kilos, y no se movió nada de nada... Ni una pulgada o

      una fracción... Parecía estar anclada en el aire, y no había nada debajo

      ni nada sobre esta cosa...

     

0:28:27:13 DANIEL MUÑOZ

      ¿Estaba flotando?...

     

0:28:28:10 JONATHAN REED

      Si lo llamas flotar... Flotar para mí es como.. ¡flotar!... Y eso estaba

      estacionario... Yo no pude moverlo para nada... Lo golpeé y lo empujé

      hacia abajo, y el sonido era absorbido... Era como si golpearas una pieza

      de granito o de mármol... Y poco a poco traté de recuperar mi fuerza...

      Porque yo estaba realmente muy enfermo... Y entonces me acordé que en mi

      mochila traía mis cámaras... Y pensé: "Voy a tratar de grabar esto, para

      rescatar mi salud mental"... Porque necesitaba encontrar algo de realidad

      aquí, porque mi realidad se había ido... Todo lo que yo sabía se había ido…

     

0:29:20:15 DANIEL MUÑOZ

      Tu realidad se había ido...

     

0:29:22:09 JONATHAN REED

      Bueno, en ese punto, todo lo que yo sabía de la realidad ya no tenía

      ningún sentido... O sea, yo nunca había visto nada que estuviera colgado

      del aire sin tren de aterrizaje o ruedas... Yo nunca había visto una

      pequeña criatura que pudiera destruir violentamente un perro de 50 kilos y

      evaporarlo... Nada de esto tenía sentido...

      0:29:46:20 DANIEL MUÑOZ

      En el libro tú describes esta versión muy claramente, pero hacia el tercer

      día, ¿puede ser?, te pudiste dar cuenta de lo que realmente estaba

      pasando... De lo que realmente estaba frente a ti...

      0:29:58:10 JONATHAN REED

      Finalmente regresé, y pude dejar el bosque, otra vez sin fuerzas, y decidí

      que los animales se comerían esta cosa, porque hay muchos animales allá

      arriba... Y tal vez podría preservarla, o quizás podría esconderla... Tal

      vez había matado algo valioso... Tal vez estaba en problemas... Yo no sé

      qué tipo de lógica estaba usando... Yo no tenía mucho en mi que estuviera

      andando... Por lo tanto saqué de mi mochila una sábana térmica, que tenía

      para emergencias... Y traté de enrollar esta cosa en la sábana térmica y

      de cubrirla, de modo que ningún animal se la comiera... Tal vez se

      preservaría hasta que le dijera a alguien dónde estaba y volviera a

      buscarla y recogerla... Esa era mi intención... Así que lo hice, y al

      terminar, ya no quería tocarla... Así que puse la sábana, la orilla de la

      sábana y la enrollé en ésta... como si fuera una bolsa de dormir... Y

      mientras lo hacía me di cuenta de que el cuerpo de esta cosa era

      extremadamente ligero para su tamaño.... Algo así como 22 kilos máximo...

      Tal vez, ¿sabes? la mitad del peso de un niño del mismo tamaño... Y cuando

      lo hice lo enrollé y lo cargué, y me di cuenta que era ligero... Tomé unas

      correas de mi mochila y lo até y me lo eché sobre el hombro, y comencé a

      buscar un lugar donde ponerlo... Dónde esconderlo... Porque donde

      estábamos, esta región es muy rocosa, muy montañosa, es en una tierra de

      nevadas y no se puede cavar un hoyo... Yo no llevaba una pala... Tenía un

      cuchillo y algo de agua, mis cámaras... Es todo lo que tenía... Algo de

      comida para perro... Entonces lo tomé y comencé a buscar un lugar dónde

      ponerlo...

     

0:32:07:20 DANIEL MUÑOZ

      Y finalmente decidiste que el mejor lugar era tu casa...

      

0:32:11:00 JONATHAN REED

      No... Yo busqué un lugar detrás de los árboles y de las rocas, conforme

      iba regresando al lugar donde estaba mi auto, mi Jeep, y nunca encontré

      tal lugar, y repentinamente estaba de regreso donde estaba mi Jeep... En

      forma inconsciente llegué hasta mi Jeep, abrí la puerta trasera, y puse

      todo lo que traía cargando, y ese bulto también en la cajuela de mi Jeep,

      y caminé hasta la puerta y me senté en mi Jeep... Y me senté ahí, sin

      saber qué hacer... Sin saber realmente lo que había pasado... Yo estaba

      aún tan enfermo, que todos mis músculos me dolían mucho... Apenas fui

      capaz de abrir la puerta del auto... ¿sabes?... Por ello decidí que debía

      tratar de dejar ese lugar.. ese lugar que era como el infierno para mí...

      Entonces comencé a conducir camino a casa, pensando que en el camino me

      podría detener en la estación de los federales, porque había una en el

      camino y ahí me podrían ayudar... Por lo tanto me dirigí ahí, pero no

      había nadie... No sabía donde estaban, podían haber salido a comer, no lo

      , pero no había nadie ahí... Continué conduciendo y me dirigí a casa, y

      entré en el patio de mi casa y ahí estuve sentado por largo tiempo,

      pensando que tal vez nada de esto había pasado... Quizás esto había sido

      solamente una ilusión, tal vez me golpeé la cabeza... No lo sé... Pero vi

      a través del espejo retrovisor y vi esa cosa enrollada ahí, este

      paquete... Y entendí que realmente algo había pasado, y me salí del auto y

      fui a sacar esta cosa y a ponerla en la hielera, en mi garaje...

     

0:33:55:00 DANIEL MUÑOZ

      ¿Cuánto tiempo te demoraste en todo este viaje?

     

0:33:56:15 JONATHAN REED

      ¿Qué cuánto tiempo demoró todo este incidente? Bueno, pienso haber estado

      en ese sitio unas dos y media horas... En este sitio en el bosque, y para

      llegar a casa me llevó como una hora, pues son como 90 kilómetros al este

      de Seattle...

      (edited)

     

0:34:17:11 DANIEL MUÑOZ

      Entonces lo pusiste en tu hielera...

     

0:34:20:10 JONATHAN REED

      Lo puse en mi hielera y entré a la casa tratando de no ponerme mal...

      Traté de calmarme y llamé a mi novia, pero no estaba en casa y le dejé un

      mensaje: "¡Llámame!"... También llamé a mi mejor amigo y no estaba en casa

      y le dejé un mensaje: "¡Llámame, necesito que me llames!"... Y me senté

      ahí, y traté de asearme un poco, de recuperar la forma, de ponerme ropa

      limpia y bebí un poco de agua, pues estaba deshidratado... Y al entrar en

      mi mente, me decía que esto no estaba pasando, que esto no podía ser

      real... Traté de hablarme a mí mismo para salir de todo esto: "Yo no creo

      en estas cosas".. "Esto no es un pequeño hombre extraño"... Pero no lo

      lograba... Tal vez era mi perro... Tal vez mi perro murió y yo no podía

      afrontar esa realidad... No podía llegar a creer todo aquéllo... Puse esto

      en mi mente una y otra vez, hasta que finalmente tuve que salir de regreso

      al garaje y mirar... Y cuando lo hice, me pude percatar de que no se

      trataba de mi perro... Y que esto sí había pasado... Esa cosa estaba ahí,

      y entonces la fotografié y la llevé dentro de la casa y la puse en la mesa

      y destapé el envoltorio y la fotografié...

     

0:35:42:10 DANIEL MUÑOZ

      ¿Por qué piensas que viviste esta experiencia? ¿Por accidente?

     

0:35:47:20 JONATHAN REED

      Pienso que estaba en el sitio correcto en el momento equivocado... Pienso

      que mi perro reconoció que esta cosa estaba ahí... Pienso que tal vez

      atrapó a esta criatura desprevenida... Si hubiera sabido que estábamos

      llegando, tal vez no habría estado ahí en lo absoluto... Por lo tanto

      pienso que se trata de una combinación de eventos...

      

     

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Nota: El presente documento representa solo el texto del original, ya que en la Trascripción se perdieron las valiosas fotos testimoniales  que contenía, en las cuales puede apreciarse el ser yacente con el golpe en la cabeza, el brazalete, el “obelisco” (aparente nave pequeña y oscura con forma de ataud), etc.  Transcriptor: ICIFO, Venezuela

 

*  ICIFO, Investigación Civil del Fenómeno OVNI, es una sigla no registrada que permite expresar anónimamente su pensamiento a un grupo de analistas, quienes estudian el tema bajo una óptica científica, sin perder de vista sus implicaciones espirituales ni psicosociales.