INTERESANTE REPORTAJE

Recientemente me sorprendió la carta de una aplicada estudiante de Comunicación Social de LUZ, La Universidad del Estado Zulia y una de las más importantes de Venezuela, quien se inspiró un poco en nuestras inquietudes expuestas en el "Telar Mágico" de Internet para escribir un reportaje sobre los no-identificados, a manera de trabajo dentro de la Cátedra de Periodismo Interpretativo que dirije el profesor Carlos Paredes.

La sorpresa se debe al hecho contundente de que, no existiendo oficialmente el denominado "fenómeno OVNI", ya que es sistemáticamente negado por los gobiernos y la ciencia, existan pruebas de apertura como la demostrada por Kelly Hernández y sus profesores de periodismo, al publicar su equilibrado reportaje, el cual, en sus propias palabras buscaba...

"...mostrar cuánto existe sobre el tema extraterrestre en la región, es decir, estudios, experiencias, teorías, protagonistas, etc., que le dieran al trabajo una referencia más cercana al fenómeno OVNI, por mostrar información, no de procedencia internacional, sino local, pues es la internacional la que generalmente vemos en los medios de comunicación".

"El resultado se ha desviado bastante del objetivo debido a la escasez de fuentes confiables, pues el tema representa un asunto bastante delicado y resultaría poco ético publicar cuantas anécdotas o "cuentos" puedan decirnos sobre estos presuntos seres. Como estudiante de Comunicación Social, sé que lograr reportajes, ya sean informativos o interpretativos, que sean digeribles, interesantes y veraces, requiere un trabajo arduo de preparación y dedicación constante en al ámbito periodístico, dentro del cual la investigación se convierte en el pilar fundamental para hacerlos sustanciosos".

Según la Enciclopedia "Los Desconocido", editada en españa (1990) por el Dr. Fernando Jiménez del Oso, relevante psiquiatra e investigador de lo paranormal, "los ovnis existen, a pesar de la retisencia y la oposición de los científicos ortodoxos... si lo enjuiciamos con el nivel de nuestros conocimientos, el fenómeno no puede entenderse. Son naves extraordinarias, no porque representen una tecnología superior, sino porque representan una tecnología diferente. No se trata de aviones muy rápidos o de cohetes silenciosos, sino de vehículos que, por su fuente de energía y por su comportamiento, manejan aspectos de la realidad que nos son desconocidos. Quienes niegan su existencia en forma apriorística siguen considerando que los ovnis son naves metálicas, tripuladas por astronautas de aspecto exótico, que recorren espacios inmensos en misiones de investigación y exploración".

"Quienes llevan años estudiando el fenómeno desde dentro y acumulando información, ya no piensan con criterios tan simples. Saben que los ovnis son el aspecto externo de algo mucho más complejo y trascendente. Intuyen que no es algo que ha venido, sino que está con el hombre desde un tiempo que ignoramos; algo que cambia de aspecto, que se ajusta a los cambios o que los determina. Los escépticos desprecian el lado humano del fenómeno, representado por los millones de testimonios: sólo una prueba tendría para ellos carácter definitivo y esta consistiría en colocar un ovni bajo su microscopio, pero en el factor humano está la clave: hay que dialogar una y otra vez con los contactados. Hay que revisar los mitos religiosos y las historias incomprensibles que hay dentro de la historia... no es posible plantearse una metodología convencioanl para investigar el más absurdo de los fenómenos".

"La actitud oficial no merece apenas comentarios: de aplicar algún adjetivo, este tendría que ser muy grueso. Cualquiera que investigue el tema de los ovnis, ha aprendido inevitablemente a sentir el más absoluto desprecio por las explicaciones oficiales, aunque todas comparten el mérito de que no es fácil acumular tantas sandeces en un octavo de columna. Los ovnis son objetos reales: quien afirme lo contrario obra de mala fe, está confundido o escasamente informado (¿o muy bien desinformado?)". El Dr. Heynek se preguntó alguna vez: ¿Estamos acaso en presencia de una civilización que posee todos los medios necesarios para abusar de nuestros sentidos y de nuestro entendimiento?....

Sin más comentarios

Miguel Paz Bonells



Periodismo Interpretativo

 

VIDA EXTRATERRESTRE: EL ETERNO ENIGMA

Lic. Kelli Hernández

 

El tema sobre la existencia de vida en otros planetas ha sido estudiado porcientos de personas en el mundo entero, desde los más objetivos científicos, hastalos más ignorantes y fanáticos del fenómeno. En general, todos en algún momentonos hemos preguntado si realmente estamos solos en el universo.La constancia en la exploración espacial es un indicador del enorme anhelo delhombre por traspasar el umbral de lo desconocido, especialmente si se trata deacercarse de alguna manera a la multiplicidad de seres que hipotéticamente seencuentran del otro lado de lo visible, de lo alcanzable hasta ahora.Sin embargo, los resultados de muchas investigaciones científicas no hanarrojado todavía ninguna evidencia contundente de que otros seres habiten enalgún lugar de la inmensidad cósmica.Sólo en nuestra galaxia, hay alrededor de 50 mil millones de estrellas... a travésde varias líneas de razonamiento científico se ha llegado a la conclusión de queun cierto porcentaje de estas estrellas deben tener planetas en órbita a sualrededor y de que alguno de ellos debe asemejarse a la Tierra, en todosaquellos aspectos necesarios para la evolución de la vida.La vida, en cualquiera de sus manifestaciones, no se produce por casualidad,sino por causalidad. Se buscan planetas parecidos a la Tierra, vidas parecidasa la humana, incluso formas de vida semejantes a la nuestra. Mirar a través de este túnel, sin embargo, puede ser un impedimento para hallar verdaderasformas de vida distintas a la terrestre.Para pensar científicamente en la posibilidad de vida extraterrestre, debeconsiderarse lo siguiente: 1) Que existan otros planetas en condiciones aptaspara la vida, 2) Que sus habitantes hayan alcanzado un grado de civilización einteligencia suficiente para comunicarse, y 3) Que la probabilidad decoincidencia con nuestro mundo sea realmente alta, lo cual es bastanteProbable, puesto que hay millones de estrellas y millones de galaxias.Según los biólogos, para que se dé la vida en cualquier parte, es necesario queexista agua, carbono, temperatura adecuada y otros elementos básicos en élPlaneta y en la atmósfera. Según lo que se conoce en la Tierra, con estos elementos Podría desarrollarse una forma de vida parecida a la nuestra. Tal vez existan otrostipos de moléculas que bajo diferentes condiciones de temperatura, atmósfera,Etc., pueda evolucionar de una manera paralela. Para ninguno de loscasos, hasta el momento, existe evidencia de vida en otros planetas.

Comunicación en órbita
Los testimonios que afirman un contacto con seres de otros mundos han idoaumentando de forma progresiva en los últimos años y, aunque se habla deencuentros del cuarto tipo (contacto cara a cara e interacción con elextraterrestre), las evidencias siguen siendo nulas, por lo menos a la luzpública.La ciencia mantiene una esperanza gigantesca de lograr algúncontacto interestelar. Desde el siglo XIX se ha pensado en cómo enviar un mensaje a civilizaciones extraterrestres. En 1974 se creó el primermensaje formal de radiofrecuencia, a través del Radiotelescopio más potente delmundo, en Arecibo, Puerto Rico. El mensaje viaja actualmente a la velocidad de 300 milKm/Seg. Este mensaje porta, en forma binaria de 0 y 1, la cadena genética humana.En 1973, las naves Pioneer 10 y 11 fueron las primeras en remontarse al espacio, cada una de ellas llevando consigo una placa de aluminio anodizado parahacerlas perdurables. El mensaje está representado, entre otras cosas,por un hombre y una una mujer desnudos. El hombre levanta su mano en saludo depaz, un mensaje de buena voluntad para las civilizaciones extraterrestres.El mensaje mejor elaborado quizá sea el de las sondas Voyager 1 y 2, en 1977,ambas con rumbo infinito que, tal vez dentro de unos 60.000 años, habrán llegado a otro sistema estelar. Una placa discal de oro lleva instrucciones de cómo hacersonar el disco fonográfico, también de oro, que permite reproducir sonidos de la Tierra,saludos del Presidente y del Vicepresidente de los Estados Unidos y unaselección musical que incluye a Mozart, Bach, Bethoven, etc.El gran reto científico parece ser la búsqueda de vida fuera de la tierra. Losintentos para comunicarnos con alguna civilización extraterrestre han sidocanalizados por estructuras tecnológicamente avanzadas. Algunos estudiosossostienen, sin embargo, que la Tierra ha mantenido comunicación con seresextraterrestres desde tiempos remotos, sin disponer para ello de todo el arsenaltecnológico utilizado hoy en día.

Extraterrestres: más viejos que Matusalén
Isis y Osiris, personajes de la historia egipcia, bajaron en una "carroza defuego". Para los estudiosos del fenómeno Ovni, este vehículo no era más que unanave espacial ya que para la época no había conocimiento técnico para describirlacomo tal. "Isis y Osiris fueron los primeros extraterrestres que visitaron laTierra", según Roberto Mendoza, estudioso del área y miembro de la Fundación SAOde Maracaibo, Venezuela.La explicación de algunas escenas relatadas en la Biblia son también atribuidasa fenómenos extraterrestres: las visiones del profeta Ezequiel sobre una nave defuego con 4 patas y ojos; el secreto de Matusalén para vivir más de 800 años; larevelación a Moisés de 74 libros, de los cuales sólo 30 le permitieron mostraral mundo; las escaleras al cielo en la visión de Isrrael, y una cantidad de jerarquías solares y planetarias como los ángeles, arcángeles, tronos potestadesserafines, querubines, etc., también estarían relacionados con las visitas de estos seres,según comenta el especialista Dr. Kaled Yorde.Estas explicaciones sustentan la teoría de que hemos sido visitados por seres deotros planetas desde civilizaciones tempranas, como es el caso de los Mayas y losIncas en Latinoamérica. El Rey Maya, según lo describen, era un ser alto,llamado Ketzacóat, de ojos verdes y de barba roja, descripción que no coincidecon la naturaleza fisonómica de los Mayas, quienes eran más bien pequeños y conlas características de los indígenas.Galileo Galiley (1564) descubrió que el sol era el centro del sistema solar yque la Tierra giraba alrededor de él, y no al contrario como se creía hastaentonces. Esto no era desconocido por los Mayas y los Incas. Civilizaciones 10mil años anteriores a Jesús conocían exactamente las órbitas de Venus.Una tribu de Africa, desde tiempos milenarios, rinde culto a unos dioses que"descendieron del cielo", de la estrella de Sirio, una estrella binaria de dossoles. Esta tribu ya conocía la condición binaria de la estrella, su rotación eincluso el tiempo en que una estrella rota en torno a la otra, conocimientoreciente para la astronomía.Pero esto no convence a la ciencia. La Lic. Janeth Stock, encargada del Dpto.de Astrofísica de LUZ, sostiene que "esto no tiene nada que ver con losextraterrestres... nuestros antepasados fueron grandes astrónomos y como buenosobservadores del cielo se daban cuenta del movimiento de los astros, lo quesentó las bases para toda la astronomía moderna. Ellos eran grandescientíficos, grandes astrónomos, grandes matemáticos, capaces de diseñar grandescosas". A juicio de este Departamento de la Universidad del Zulia, existe un prejuiciogeneralizado sobre la capacidad de las civilizaciones anteriores latinoamericanas,cuyas culturas milenarias fueron alteradas por los procesos de conquista. Mucha de la información valiosa que ellas manejaban sobre astronomía, matemáticas, etc. se perdió en ese trance.Ante esta confrontación entre lo objetivo y lo subjetivo que niega la existenciade evidencias palpables, se continúa en la búsqueda incansable de algún indiciode vida extraterrestre. Sería sumamente interesante comprobar que los procesoscivilizatorios fueron intervenidos realmente por culturas extraterrestres. Pero, si nos visitaron hace muchos años, ¿Por qué ahora no? ¿Por qué a pesar detantísimos esfuerzos de insituciones astronómicas a nivel mundial no se hacoincidido con estos seres?.

Evidencias: ¿Un secreto bien guardado?
Muchas personas están convencidas de que la NASA posee evidencias sobre laexistencia de vida en otros mundos; incluso señalan que esta gran corporacióncientífica de investigación espacial se ha aprovechado de tecnología obtenida através de habitantes de otros planetas. Se cuestionan los gastos excesivos de millones dedólares al año para mantener radiotelescopios en espera de señalesextraterrestres. No se justificarían los gastos en dólares, centenares de milesde millones, en un proyecto, si no hubiese certeza del fenómeno.Así opina Roberto Mendoza, investigador del fenómeno OVNI en el Zulia.Kaled Yorde agrega a esta afirmación que "los gobiernos de las grandes potenciasocultan todo tipo de información porque eso representaría un shock cultural tremendo. Sería una pérdida de poder, de hegemonía en lo que respecta a las grandes potencias".El Ing. y Prof. Néstor Sánchez, de la Unidad Académica de Astrofísica de LUZ,por el contrario, no concibe que reconocidas instituciones astronómicas ocultenningún tipo de evidencia; tampoco que los gastos millonarios obedezcan ciegamentea la búsqueda de contactos interestelares. "Las exploraciones espaciales buscanconocer si en algún momento, en otro planeta, se comenzó a formar algún tipo devida que corresponda a los procesos que nosotros conocemos, para profundizar sobre elestudio del sistema solar y arrojar conocimientos certeros sobre su origen".La búsqueda de minas de oro también es un motivo para invertir el espacio: algunos esteroides están cargados de materiales de un gran valor comercial; poreso existen varias empresas interesadas en la extracción industrial de estosrecursos a modo de minas orbitales, que en el futuro podrían ser una nuevaalternativa para la obtención de recursos energéticos. Los objetivos de la investigacióndel universo son, pues, variados, pero también incluyen la búsqueda de posible vida extraterrestre. La cuestión es si ya la hallaron y si seremos capaces de aceptarlo como parte de nuestra realidad cósmica.

Histeria colectiva: El Caso de Orson Welles
Uno de los argumentos, defendido por los estudiosos, que se tiene para ocultarevidencias de vida extraterrestre, consiste en la poca capacidad cultural delplaneta para asimilar y aceptar la presencia e intervención de seres de otrosmundos.El contacto ficticio, sin velo y sin aviso, de los marcianos, transmitido por laemisora de la cadena CBS, el 31 de octubre de 1938, tuvo consecuenciassorprendentes. El día pautado, dentro del programa radial "Teatro Mercurio delAire", hecho por Orson Welles, sobre la "Guerra de los Mundos", original de H.G.Wells, hizo que en muchas ciudades norteamericanas se tomara como cierta la ficción y se produjo un pánico colectivo: miles de personas creyeron que había llegado el findel mundo y muchas poblaciones quedaron desiertas y abandonadas por susmoradores.De esto ya han pasado seis décadas y no se sabe cómo sería la reacción ya a laspuertas del siglo XXI. El relato es una muestra de lo que significaría colocarla Tierra frente a lo desconocido. "Si en alguna parte se nos está ocultandoinformación real sobre los extraterrestres, no debe ser tan malo, porque ese indicio muestra que la sociedad no está preparada culturalmente para ello", opina Mendoza.¿Habrán pensado esto las supuestas inteligencias extraterrenales? ¿Será por estarazón que no hacen una aparición pública? ¿Tendrán algunas característicasespeciales aquellos humanos que dicen ser contactados por seres de otros mundos?

Hablan los contactados
Miembros de una Fundación establecida en Venezuela (SAO, A.C.), estudiosos de lainfluencia que los fenómenos naturales tienen sobre el desarrollo y evolucióndel ser humano, han experimentado personalmente el contacto con seresextraterrestres. Ellos son una especie de guía espiritual o "Maestros Mayores"que provienen de Pléyades, Orión, Sirio, etc. Afirman que los extraterrestres no hacen un contacto generalizado porque no es el tiempo. "Ellos respetan la integridad de la tierra, respetan la Ley de Libre Albedrío que cada planeta posee".El aumento de avistamientos es una vía para que la Tierra tome conciencia deque no está sola y de que pronto nos visitarán de una manera totalmente visible. Las visitas de extraterrestres a la Tierra están planificadas, porque existe unplan cósmico. No es una actividad marginal ni obedece a factores aleatorios: setrata de una basta actuación a escala planetaria.Las personas contactadas por seres de otros planetas, según K. Yorde, sonseleccionadas por el grado de vibración y por el color del aura. A miembros dela Fundación SAO se les han presentado de forma telepática, por medio de laescritura automática o personalmente. K Yorde dice que ellos vienen con buenas intencionesde ayudar al hombre; vienen en trabajo de salvación, de rescate, debido al caosecológico que se aproxima. Las malas intenciones aquí no caben, pues ladestrucción del planeta, si ese fuera el objetivo, alteraría considerablementeel orden planetario, lo cual no traería beneficios a ningún ser del universo.

"Confieso que los he visto"
"Se me acercó al oído y me dijo: Ya nos vamos. En ese momento supe que no eraun sueño... me dijo su nombre (Sisi)". "Hay que vivirlo para saber cómo es yaún así dudas, porque es difícil". R.M. Maracaibo – Zulia."Confieso que los he visto, yendo a la Gran Sabana... Pude tocarlo incluso... Yo nole saqué provecho porque era mi primera experiencia". "Yo le dije: ¿me permitestocarte?, el me dijo que sí... le toqué la boca y el pelo... Su nombre es Kier,él viene de las Pléyades". I.E. Maracaibo – Zulia."Yo no puedo hablar de estas cosas porque me llaman loca". I.E.Testimonios como estos pululan en el mundo. Cada uno refleja una vivenciadistinta, hecho con efusividad y como reviviendo el momento en que les sucedió. Aunque muchos aseguran que sus relatos son totalmente ciertos, existen unos másfanáticos que se ocupan en recrear historias sacadas de su imaginación y de lalectura de temas que refieren experiencias de otras personas.Algunos psicólogos coinciden en que estos testimonios son sólo producto de lapsiquis, puesto que no hay evidencia que compruebe la experiencia con los seresextraterrestres.Estudiosos del fenómeno OVNI observan confusión en algunas personas que pudieranhaber visto realmente uno de ellos, ya que su escepticismo lpodría llevarlos a definirel objeto como producto de una causa terrestre: satélites, estrellas fugaces,aviones, experimentos de la NASA, etc.El misterio radica en que estos objetos en el cielo, de descripción dudosa, aparecen ydesaparecen casi sin dejar huella. Aquí es donde los creyentes del fenómenoOVNI tienen quizá el mayor argumento para sustentar su teoría, la teoría de lacuarta dimensión: la misma consiste en que la materia se convierte en energía alpasar el umbral de una dimensión a otra, se fragmentan los átomos de la materiay en pocos instantes se colocan en otras partes del universo. Esto explicaríala aparición misteriosa y repentina de los objetos voladores no identificados.Los científicos, por el contrario, refutan este razonamiento, pues mientras nohaya evidencias comprobables, califican los testimonios como realidadesdeformadas por la orientación que los medios de comunicación han dado alfenómeno, "lo que hace que el público genere ideas incorrectas de lo quepuede ser un verdadero avistamiento". Un colaborador del Dpto. de Astrofísicade LUZ, Javier García, señala que esto condiciona a que cada persona vea cosasque no son, porque su mente está sugestionada por la calidad de la informaciónrecibida por los diferentes medios"."No pueden ser OVNIS, existen otros elementos en el cielo como meteoritos,lluvia de meteoros, bólidos, estrellas fugaces, satélites, globos enviados de laNASA, etc. " Hay muchos fenómenos en el cielo que el público no conoce, perola abrumadora publicidad y difusión que los medios han dado al fenómeno OVNI influye en que el público endilgue, a ciertos elementos "extraños" en el cielo, elcalificativo de OVNIS.Quienes niegan el fenómeno OVNI señalan la falta de evidencia convincente, locual parece sugerir que todos los OVNIS deberían explicarse en términos de laciencia humana o de nuestra realidad habitual, lo cual implica que ni siquiera conciben una posibilidad fuera de lo convencional. No obstante, la posibilidad de vida en otros planetas no debería ser un tema vedado para la ciencia, sino que, por el contrario, debería representar para ella "una pregunta abierta", en espera de comprobadas evidencias descartando los fraudes.