¡A MANERA DE TARJETA NAVIDEÑA!

 

 

 

Queridos navegantes:

 

Otra Navidad y otra vuelta que da nuestra Madre Tierra al Sol.   Como ya la humanidad hizo de esta época del año, representada por el Calor en el Sur del mundo y el  frío en el Norte, una ocasión para irradiar algo de Amor a los demás seres, nos sumamos al hecho señalando que nos ha llamado la atención la circulación de remitidos en “Power Point” a través de la red, unos llenos de humor y simpatía, otros con reflexiones diversas, y algunos de ellos representando enfoques dramáticos de la realidad, algunos de los cuales han arrancado lágrimas a quienes los leen, lo cual nos motivó a escribir la siguiente nota, dirigida a manera de respuesta, a alguien que nos hiciera llegar uno de esos correos:

 

“Gracias por la enviada presentación que, percibiendo un poco más allá de la dramatización, nos permite ver el hecho cierto de que esta humanidad se ha endurecido... pareciera que ya no hay espacio para la compasión ni la solidaridad, que son expresiones de ese amor que predicó Jesús y que debiera hoy, de haberse arraigado como un valor de la conciencia, expresarse como algo que nos suena extraño: LA FAMILIA HUMANA.  Todos sabemos que esa  familia que  conocemos, nuestra familia, integrada por el padre, la madre y los hermanos, y que es considerada - de paso - como la célula fundamental de la sociedad, representa una pequeña manifestación de lo que debería ser LA GRAN FAMILIA HUMANA, es decir, todos los habitantes del planeta, unidos por una conciencia superior de Unidad y fraternidad, más allá de los lazos de la sangre y el nacionalismo...  de haber sido así comprenderíamos por qué los niños que mueren en Irak, los niños y las mujeres que murieron en el Líbano y Vietnam, en fin, los hombres que han sido asesinados por las bombas en nombre de la única guerra que ha existido siempre, LA GUERRA FRATRICIDA DEL HOMBRE CONTRA SÍ MISMO, no han muerto por las bombas que los autores de esas guerras han lanzado, sino QUE HAN MUERTO POR CAUSA DE NUESTRA INDIFERENCIA Y POR ESA GRAN CARENCIA DE AMOR Y COMPASIÓN que caracteriza esta sociedad formada en la televisión y guiada por una religiosidad equivocada...  Por eso, tal vez, estas breves presentaciones hechas en Power Point  logren conmovernos, un tanto artificialmente, logrando, tal vez, que dejemos  a un lado la indiferencia que nos caracteriza, aceptando que todos los seres vivientes, con más razón aun nuestros vecinos, nuestros congéneres,  integramos eso que podríamos llamar LA FAMILIA DE LA VIDA, la familia de las almas, dentro de la totalidad de la Creación”.

 

Miguel Paz Bonells

 

 

 

Con un gran abrazo fraterno a nuestros virtuales visitantes en esta Navidad de 2006.