COMETA: UN INFORME OFICIAL SERIO SOBRE EL FENÓMENO OVNI/ET

 

 

Estamos frente a un informe técnico de alta seriedad y rigor, que desmiente absolutamente, para quienes tengan la inteligencia de analizarlo, la manipulación habida por intereses creados en el sentido de que el fenómeno OVNI/ET es una tontería, manipulación – hay que reconocerlo – tan hábilmente mantenida por los medios de difusión masiva y los ignorantes, que le ha permitido a gobiernos como el estadounidense, sin duda, investigar secretamente todo  lo que ha podido sobre esta realidad extraordinaria, representada por el desafío más grande  que ha encontrado el conocimiento desde que se sistematizó a sí mismo como ciencia.   Es necesario añadir que tanto ese gobierno como otros que cultivan la investigación secreta del fenómeno, han hecho, ya, aplicaciones tecnológicas derivadas y celosamente mantenidas en el ámbito militar.

 

No vamos a repetir aquí lo ya expresado en varios artículos sobre las razones para ocultar esta realidad por parte algunos gobiernos, sobre todo cuando la hegemonía global se ha convertido en la meta de ciertos grupos de poder …  Sólo queremos enfatizar el hecho de que este fenómeno denominado OVNI/ET ya se ha instalado en la conciencia del Siglo XXI como un enigma por resolver, tanto por parte de la ciencia como del humanismo, sencillamente porque su develación podría, entre otras muchas implicaciones, explicar – tal vez – nuestros propios orígenes como especie, y ello significa una esperanza para una humanidad generalmente engañada, por los poderosos.

 

Es conveniente señalar un hecho ya avalado por la misma ciencia, para no hablar de la inteligencia: la probabilidad de que exista humanidad organizada en nuestra galaxia, sin referirnos a otros universos, es tan alta, que negarlo sería banal.  Tal vez sea más productivo enfocar la desinformación, que, según nuestro análisis, posee una característica sociológicamente muy interesante: es triple, es decir, que el fenómeno es negado simultáneamente de tres maneras diferentes, lo cual potencia el mito moderno de los ovnis como algo singular.

 

Disfruten el contenido del informe, quienes saben o están en capacidad de intuir lo que implica y significa.

 

Todos los subrayados y destacados son nuestros.

 

                                                                                                          Miguel Paz Bonells

 

 

Créditos a la fuente:

http://es.geocities.com/casoovni/Prologo.htm

 

 

 

 

 

 

 

 

El informe COMETA (COMité de EsTudios Avanzados)

 

PROLOGO

 

El informe que ahora usted puede leer, debió  haber permanecido originalmente como un reporte confidencial, entregado expresamente en las oficinas del gobierno francés, especialmente al Presidente de la República de Francia, Jacques Chirac y al Primer Ministro Lionel Jospin. Este Informe fue titulado: "Los OVNIS y la Defensa: ¿Para qué nos debemos preparar?"

Fue preparado por militares, científicos y expertos en varias áreas, todos miembros de una organización sin fines de lucro bautizada como COMETA (COMité de EsTudios Avanzados). Su finalidad, tal como ellos mismos la señalan, es la de exponer las consecuencias en los planos estratégico, científico, político, religioso y de los medios, derivadas de aceptar como una realidad lo que muchos consideran aún como una hipótesis improbable: el hecho de que civilizaciones extraterrestres hayan establecido o estén estableciendo contacto con nosotros.

Después de 1947, el tema molesta, apasiona, cuestiona, pero no deja indiferente.

En cuanto a la controversia, la cuestión fue estudiada con un gran rigor y en sus numerosos aspectos. Por primera vez, los hombres integrantes de COMETA, quienes evidentemente han ocupado muy altas responsabilidades, han aceptado consignar un informe enteramente dedicado al problema de los OVNI, y juzgan que en función de los conocimientos que se tienen hasta la fecha, éste plantea suficientes cuestiones de interés nacional, por lo que estas informaciones han sido dadas a conocer al Jefe de Estado y al Primer Ministro franceses.

Muy documentados, estos avistamientos han sido confirmados por marcas en la tierra o confirmados por radar. ¿Se trata de máquinas secretas terrestres? En algunos casos, puede ser. ¿Estamos en presencia de aparatos de origen no terrestre? Esta hipótesis no puede ser descartada. Si ésta se confirma, sería de grandes consecuencias para la Defensa no sólo de Francia, sino de todos los países de la Tierra.

¿Existen elementos reales para pensar y/o confirmar la existencia de los Objetos Voladores No Identificados (OVNIS)? ¿Cuáles son los casos mejor documentados en el mundo? ¿Cómo deberían reaccionar las autoridades? ¿Cómo han reaccionado realmente? ¿Cuál es el nivel de nuestros conocimientos y de nuestra tecnología con respecto a este tema? ¿Qué es lo que ocultan los más altos niveles de los sistemas de inteligencia de los gobiernos de las superpotencias? ¿Por qué la resistencia? ¿Por qué el secreto?

Estas son algunas de las interrogantes que COMETA estudió detalladamente, con el fin de establecer las bases de conocimiento y operación en el caso de un probable contacto con seres inteligentes venidos de otros mundos. En este informe se exponen los hechos tal como fueron conocidos y analizados, y las hipótesis de trabajo a través de las cuales este grupo francés pudo determinar la importancia de un estudio serio, profundo y exhaustivo del fenómeno. Un estudio realizado bajo la luz de la objetividad y la serenidad, que permita llegar a conclusiones susceptibles de ser realizadas, pero sobre todo que permita poner en práctica los elementos necesarios para preparar a las masas para un contacto inminente con esas inteligencias extraterrestres de visita en nuestro mundo.

Tras un intenso debate entre los miembros del COMETA, y debido a la importancia y trascendencia de este informe, se tomó una decisión importante: la de ofrecer integralmente, sin cortes ni comentarios, este reporte al medio público. Así, el 16 de julio de 1999, la revista francesa VSD dedicó su número mensual a la publicación de estas páginas. Ya un año antes esta misma revista había publicado exitosamente un número especial dedicado al tema extraterrestre, titulado: "OVNIS, las pruebas científicas", con un tiraje de 100,000 ejemplares, los cuales se agotaron rápidamente. De la misma manera, esta revista fue el primer medio de comunicación en todo el mundo en publicar las imágenes de la autopsia del extraterrestre de Socorro, conocido en todo el mundo como "el extraterrestre de Roswell", logrando un éxito de ventas nunca antes alcanzado. Ahora, con el Informe COMETA, VSD pudo vender en Francia 70,000 copias en su primera edición, estableciendo una línea de seriedad y confiabilidad que se convierte en sello característico de esa publicación. ¿Tal vez por eso COMETA decidió publicar sus estudios a través de la misma? No lo sabemos. Pero de lo que sí estamos seguros es de la preocupación de los integrantes de este Comité por no dejar en una sola oficina de gobierno conclusiones tan importantes sobre el que se considera el tema de más trascendencia de la historia humana.

Es cierto que este reporte no ofrece datos nuevos para los investigadores y los entusiastas del fenómeno OVNI. Pero sí le da otra dimensión, al haber sido elaborado por personalidades de renombre y trayectoria altamente reconocida dentro del Gobierno francés. Sobre todo, despoja de la etiqueta del ridículo al estudio de los OVNIS y la vida extraterrestre, renovando la credibilidad de los mismos. Nuevamente tenemos hombres valerosos detrás de todo esto, que no sólo exponen sus reputaciones ante la burla y el descrédito, sino que ofrecen precisamente sus reputaciones y sus historiales académicos y de trabajo como una garantía de la seriedad del tema tratado. Un reporte que, como hemos mencionado, estaba destinado a permanecer sólo en el conocimiento del Presidente Chirac y el Primer Ministro francés Jospin, así como de algunas cúpulas militares, y que ahora tenemos el gusto de poner a su disposición.

No importa a que se dedique usted. Los datos, análisis y reflexiones contenidas aquí, no lo pueden dejar indiferente. El tema OVNI, visto y analizado con la precisión y la objetividad de este grupo de expertos franceses, definitivamente adquiere nuevos alcances y una mayor proyección de la que tiene en estos momentos en nuestro país. Y usted también puede conocerlo desde esta nueva perspectiva. Usted también puede ser testigo de la historia.

 

Daniel Muñoz, Junio del 2000

Crédito del "Informe Comete" en Español a Jaime Maussan y Daniel Muñoz

 

 

"Despojar al fenómeno OVNI de su carga irracional"

Preámbulo del profesor André Lebeau, presidente decano del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES)

 

El fenómeno no encaja en ciertos ambientes científicos, por el prejuicio de considerarlo como parte de la mitología popular, o en todo caso, como extraño a la ciencia. Así, las piedras caídas del cielo fueron consideradas durante largo tiempo en nuestro país como pertenecientes a la fábula. Sin embargo, el día en que una lluvia de meteoritos sobre la ciudad de Laigle permitió una observación colectiva e indiscutible, éstas entraron en el campo de la ciencia. Un siglo más tarde, la NASA los presentó, sin duda apresuradamente, como testimonio de la existencia de una vida primitiva en Marte.

Fenómenos de esta naturaleza plantean a la ciencia reciente un problema de inicio: ¿Existe científicamente el hecho?

Cuando el fenómeno entra en la experimentación, el criterio a poner en acción es simple: la reproducción de la experiencia, piedra clave que permite que el hecho sea interpretado de inmediato. Pero cuando el fenómeno es inaccesible a la experimentación, y cuando la observación repetitiva es el único recurso en el cuál uno se puede apoyar, como es el caso de la astronomía y en la parte más amplia de la geofísica, la situación es más difícil. Sin embargo, cuando el hecho, así de raro, posee una visibilidad colectiva indiscutible, su acceso al estatuto del objeto científico se torna fácil. Eclipses, cometas y novas tienen una existencia reconocida desde la Antigüedad, aunque su interpretación durante largo tiempo incluyó -y todavía incluye- una dimensión religiosa. La observación colectiva y simultánea juega entonces la misma función que la reproducción de la experiencia.

Por otra parte, cuando el evento no sólo es raro sino discreto, y cuando los testigos son, en cada evento, un número reducido, se abre la puerta a la suspicacia. A esta categoría pertenecen los objetos voladores no identificados, los OVNIS. Encontramos en su caso dos dificultades suplementarias. En principio está el número de actividades humanas, sobre todo desde el principio de la era espacial, que generan fenómenos atmosféricos cuyo origen no es inmediatamente reconocible por aquellos que los observan. El origen de los OVNIS, que no puede ser asignado a una fuente humana ni a un mecanismo natural conocido por la ciencia, es, en todo caso, mezclado con un ruido de fondo cuya procedencia, por ser difícil de identificar, no tiene nada de misterioso.

Por otra parte y sobre todo, la existencia de manifestaciones inexplicables en la atmósfera, y ocasionalmente en la superficie de la Tierra, despierta inevitablemente una interrogante fundamental: ¿Estamos solos en el Universo? ¿Algunos de estos fenómenos podrían ser producidos por entidades extraterrestres? Esta interrogante da a la cuestión OVNI una dimensión sociológica, subjetiva, e incluso religiosa, en un espacio que no es el de la ciencia y de sus métodos. Y es la existencia misma de esta dimensión la que suscita en la comunidad científica reacciones de rechazo.

Un examen imparcial de la situación debería, sin embargo, conducir a aquéllos que creen en el valor del método científico a considerar que la existencia misma de un poderoso ambiente irracional es una razón suplementaria para aplicar los preceptos de este método a la cuestión OVNI.

Es esta circunstancia la que COMETA pone a prueba en el informe que presenta, apoyada notablemente sobre los trabajos conducidos por el GEPAN, continuado más tarde como SEPRA. La importancia concedida a las observaciones, a los testimonios y a los análisis de casos aclarados, muestra la importante función que juega aquí el establecimiento de los hechos. Pero encontraremos igualmente en este documento una reflexión sobre la hipótesis de una inteligencia extraterrestre, y sobre la importancia que podría tener si los trabajos convergieran hacia su confirmación.

Este informe es una obra útil al contribuir a despojar al fenómeno OVNI de su carga irracional. La pregunta de si aquellos que lo prepararon creen o no creen en la existencia de visitantes extraterrestres, disimulados en una variedad de fenómenos sorprendentes en su apariencia pero triviales por su causa, en definitiva, no tiene importancia. Lo que cree un científico tiene importancia en la conducta de su búsqueda, porque es la que lo motiva y lo anima. Pero sobre el resultado de su investigación, su creencia no tiene ninguna importancia, y si es riguroso, tampoco efecto alguno.

 

 

 

 

Sumario

 

PRÓLOGO.........................................................................................
PREÁMBULO...................................................................................
SUMARIO..........................................................................................
PREFACIO.........................................................................................
PRESENTACIÓN..............................................................................
INTRODUCCIÓN..............................................................................

1ª. PARTE HECHOS Y TESTIMONIOS
Capítulo 1 Testimonios de pilotos franceses................................
Capítulo 2 Casos aeronáuticos en el mundo.................................
Capítulo 3 Casos de avistamiento desde tierra.............................
Capítulo 4 Encuentros cercanos en Francia.................................
Capítulo 5 Ejemplos de fenómenos aclarados..............................

2ª. PARTE EL NIVEL DE NUESTROS CONOCIMIENTOS
Capítulo 6 Organización de la investigación en Francia.............
Capítulo 7 Métodos y resultados del GEPAN/SEPRA..............
Capítulo 8 OVNIS: hipótesis e intentos de duplicación.............
Capítulo 9 Organización de la investigación extranjera...........

3ª. PARTE LOS OVNIS Y LA DEFENSA
Capítulo
10 Aspectos estratégicos................................................
Capítulo 11 Implicaciones aeronáuticas.......................................
Capítulo 12 Implicaciones científicas y técnicas..........................
Capítulo 13 Implicaciones políticas y religiosas...........................
Capítulo 14 Implicaciones de los medios......................................

ANEXOS
Anexo 1 La detección por radar en Francia.............................
Anexo 2 Observaciones de astrónomos ....................................
Anexo 3 La vida en el Universo..................................................
Anexo 4 La colonización del espacio..........................................
Anexo 5 El caso Roswell - La desinformación...........................
Anexo 6 Antigüedad del fenómeno OVNI..................................
-Elementos de una cronología...................................
Anexo 7 Reflexiones sobre diversos aspectos psicológicos,
sociológicos y políticos del fenómeno OVNI ............
BIBLIOGRAFÍA .............................................................................

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES............................ GLOSARIO......................................................................................

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Asociación COMETA

 

Este Comité está regido por la Ley del 1º. de julio de 1901, y el informe fue originalmente publicado en la revista francesa "VSD" el 16 de julio de 1999, con un tirada de 70.000 ejemplares.  Los problemas concretos que se plantean, solicitan una respuesta en términos de acción.


Por el general Bemard Norlain, director decano del Instituto de estudios avanzados de la defensa nacional.

 

 Cuando el general Letty me visitó en marzo 1995 en mi oficina del IHEDN para exponerme su proyecto de creación de un nuevo comité de estudio sobre los OVNIS, yo le convencí de mi interés, y lo dirigí a la dirección de la Asociación de oyentes del IHEDN (AA), que le dio su apoyo. Sabiendo que unos veinte años antes, la AA había producido y publicado en su boletín, un primer informe sobre el tema, era sólo tiempo para actualizarlo.

Denis Letty me parecía el más indicado para impulsar esta tarea. Un mes antes, en febrero, él había organizado, en el marco de la Asociación de alumnos veteranos de la Escuela del Aire, una conferencia sobre los fenómenos aerospaciales no identificados. Ante un numeroso público, algunos de nuestros colegas, antiguos pilotos, expusieron espontáneamente sus encuentros con los OVNIS. El responsable del estudio de estos fenómenos dentro del CNES presentó enseguida sus trabajos y un astrónomo conocido describió una versión científicamente aceptable de la hipótesis extraterrestre.

Los dominios del saber concerniente al fenómeno OVNI son muy variados, y el general Letty lo descubrió dentro de la AA, pero también afuera, en la numerosa competencia donde él coordinó esfuerzos. La lista de diplomas de alto nivel, civiles y militares, de los miembros de su comité, es impresionante: funcionarios, ingenieros, especialistas en ciencias físicas, de ciencias de vida y las ciencias humanas podrían englobar su estudio en todos los aspectos.

No se trata de un estudio puramente académico. Los problemas concretos que se plantean, y no solamente a los pilotos civiles y militares, solicitan una respuesta en términos de acción. La composición de COMETA, nombre del comité, es de tenerse en cuenta. La casi- totalidad de estos miembros tienen, o tenían durante su carrera, responsabilidades importantes en la defensa, la industria, la enseñanza, la investigación, o varias administraciones centrales.

Yo expreso el deseo de que las recomendaciones de COMETA, inspiradas por el buen sentido, sean examinadas y aplicadas por las autoridades de nuestro país. El primer informe de la AA había favorecido la creación al CNES como único servicio oficial civil conocido en el mundo consagrado al estudio de los OVNIS. Este nuevo informe, mucho más profundizado, puede dar nuevo impulso a nuestros esfuerzos nacionales, así como a una indispensable cooperación internacional. El IHEDN habrá entonces servido bien a la nación y, tal vez, a la humanidad.

 

 

 

 

 

Considerar todas las hipótesis

por Denis Letty, general del ejército del Aire, 2a sección, AA (35º)

 

La acumulación de observaciones bien documentas hechas por testigos creíbles obliga en adelante a considerar todas las hipótesis sobre el origen de los objetos voladores no identificados, los OVNIS, y en particular la hipótesis extraterrestre. Los OVNIS son desde ahora parte de nuestro mundo en los medios de comunicación; las películas, transmisiones de televisión, libros, anuncios, etc. que tratan de los OVNIS lo demuestra ampliamente.

Si bien ninguna amenaza identificable ha sido percibida hasta este día en Francia, a los oyentes veteranos del Instituto de los Altos Estudios Nacional de la Defensa (IHEDN), parecía necesario tener contacto con el tema. Asociados como expertos calificados procedentes de perspectivas muy variadas, se reagruparon para formar un comité privado de estudio profundo bautizado como COMETA.

Este comité se transformó en la asociación COMETA que yo presido. Quiero agradecer al general Bernard Norlain, antiguo director del IHEDN, y al señor André Lebeau, antiguo presidente del Centro Nacional de Estudios Espaciales, sin los cuales COMETA no habría visto la luz del día.

Quiero por otro lado expresar nuestro reconocimiento a las diferentes personas que aceptaron testificar o contribuir en este estudio, y notablemente a: Jean-Jacques Velasco, responsable del SEPRA dentro del CNES,
Francois Louange, director general de la sociedad Fleximage,
Jean-Charles Duboc, Jean-Pierre Fartek, René Giraud, pilotos civiles y militares,
Edmond Campagnac, antiguo director técnico de Air France en Antananarivo
Michel Perrier, jefe de escuadrón de la Policía Estatal de la Nación,
M. Soun, de la Dirección General de Aviación Civil,
Joseph Domange, general del Ejército del Aire, delegado general de la Asociación de Oyentes.

Tengo que agradecer igualmente al comandante del Centro de Comando de las Operaciones Aéreas del Ejército del Aire por su participación durante la investigación sobre el vuelo AF-3532 del 28 de enero de 1994.

Entre los miembros de COMETA que no expresaron sus penas durante cerca de tres años, me es posible mencionar a:
Michel Algrin, doctor de Estado en ciencias políticas, abogado de la Corte, AA (35º), (1)
Pierre Bescond, ingeniero general de Armamento, 2a sección, AA (48º.),
Denis Blancher, comisario principal de la Policía Nacional del Ministerio del Interior,
Jean Dunglas, ingeniero doctorado, e ingeniero general honorario del Cuerpo Rural de Aguas y Bosques, AR (48º),
Bruno Le Moine, general del ejército del Aire, 2a sección, AA (41º),
Francois Lépine, de la Fundación para los Estudios de la Defensa, AA (33º),
Christian Marchal, ingeniero en jefe de Minas, director de investigaciones de la ONERA,
Marc Merlo, almirante, 2a sección, AA (35º),
Alain Orszag, doctor de ciencias físicas, e ingeniero general de Armamento, 2a sección.
(1): AA o AR xxº : oyente de la promoción nacional o regional nº xx

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

En 1976, un comité del Instituto de Estudios Avanzados de la Defensa Nacional (IHEDN), presidido por el general Blanchard de la policía estatal de la nación, abrió el tema de los objetos voladores no identificados. El objetivo: hacer propuestas para organizar la investigación y la recolección de datos sobre este fenómeno. La meta se alcanzó, porque las recomendaciones de este comité se siguieron al momento de la creación del Grupo de Estudio de Fenómenos Aerospaciales No Identificados (GEPAN), precursor del actual Servicio de Observación de Fenómenos de Ingreso Atmosférico (SEPRA), organismo del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), encargado de este tema. Nos parecía útil, 20 años después, repasar el nivel de conocimientos sobre estas observaciones, que interesan cada vez más a un mayor público convencido del origen extraterrestre de los OVNIS. Basta ver el número de películas o de programas de televisión sobre el tema.

Para comodidad de lenguaje, utilizaremos generalmente el término OVNI (Objeto Volador No Identificado), en lugar del término más científico de PAN (Fenómeno Aerospacial No Identificado).

No cabe duda: el fenómeno continúa y el número de observaciones, totalmente inexplicadas a pesar de la abundancia y la calidad de sus datos, aumenta por todas partes en el mundo. En tierra, algunas observaciones, como la de Trans-en-Provence, en 1981, fueron objeto de estudios detallados, demostrando que algo se había posado en el suelo y se había estacionado. Los pilotos civiles y militares aportaron testimonios oculares sorprendentes, a menudo corroborados por los registros del radar, como ha sido el caso reciente de Francia. Frente la ausencia de pruebas irrefutables sobre el origen de estos fenómenos, la necesidad de entender persiste.

Dedicaremos la primera parte de este informe a algunos casos franceses y extranjeros particularmente notables.

En la segunda parte, después de haber recordado el estado actual de la investigación sobre estos fenómenos en Francia y en el extranjero, abordaremos el tema de los interesantes trabajos dirigidos por científicos del mundo entero acerca de los OVNIS, y que proponen, como veremos, explicaciones parciales basadas en las leyes conocidas de la Física.

Algunas de ellas (sistemas de propulsión, armas no letales, etc.) podrían conducir a resultados de corto, mediano y largo plazo.

Pasaremos revista a las principales explicaciones globales propuestas, apegándonos a aquéllas que están en acuerdo con los datos actuales de la ciencia, y que van de las armas secretas a las manifestaciones extraterrestres.

El fenómeno OVNI interesa en buena parte a la defensa y solicita de un cierto número de medidas que examinamos en la última parte:

- dar una información suficiente a los pilotos civiles y militares para enseñarles una conducta adecuada al enfrentarse a estos fenómenos, y en general una información al público y a los que deciden,

- el desarrollo de acciones del SEPRA y la promoción de acciones científicas complementarias de observación, búsqueda e investigación,

- una reflexión sobre las consecuencias estratégicas, políticas y religiosas a las cuales conduciría una eventual confirmación de la hipótesis extraterrestre, a la cual es conveniente que de hoy en adelante se le retire la connotación de anormal.

 

Iª PARTE

Hechos y testimonios

 

Nos parece interesante, antes de pasar más adelante, presentar algunos hechos y testimonios que justifican por sí mismos el interés al estudio profundizado que vamos a desarrollar después:
tres testimonios de pilotos civiles y militares franceses, confrontado su vuelo con el de los OVNIS,
- cinco casos aeronáuticos importantes en el mundo,
- tres casos de observación desde tierra,
- cuatro casos de encuentros cercanos en Francia.
Estos ejemplos forman parte de algunos casos notables, es decir creíbles y bien documentados, observados en las últimas décadas a través del mundo. Ninguno de estos casos se ha clarificado aún cuando generalmente las investigaciones permiten determinar el origen de fenómenos observados por los testigos; damos dos ejemplos significativos.

 

CAPITULO 1

Testimonios de pilotos franceses

Tres pilotos franceses que se enfrentaron en pleno vuelo con OVNIS, testificaron ante el comité. Sus testimonios son mucho más interesantes al pertenecer al campo de la aeronáutica, pues ellos saben identificar mejor que otros los fenómenos aéreos.

1.1 Sr. Giraud, piloto de Mirage IV (7 marzo 1997)

El desarrollo de ese incidente ha sido reconstruido a partir de los intercambios radiofónicos entre el piloto y el controlador que, según el procedimiento en vigor en todos los centros de control, se graba sistemáticamente y se conserva durante cierto tiempo. El incidente se produjo el 7 de marzo de 1977 como a las 21 horas locales, en los límites de Dijon, cuando el Mirage IV estaba de regreso, con el piloto automático encendido hacia Luxeuil, después de una misión nocturna. A 9,600 m de altura, avanzando a velocidad "Mach 0,9", las condiciones de vuelo son muy buenas. El piloto (P), Hervé Giraud, y su navegante (N) observan a las "3 horas" (código horario) de su avión un resplandor muy brillante, a la misma altitud, en ruta de colisión hacia ellos y acercándose muy rápidamente. Lo designaremos "asaltante" (A1) en el resto de la explicación. P interroga a la estación de radar militar de Contrexéville, que es la que los guía, para preguntar si ellos tienen contacto de radar del avión que viene hacia ellos. De hecho, P y N piensan que es un interceptor de la defensa aérea que, como es práctica común, busca interceptar su avión para de inmediato reconocerlo por medio de su faro de identificación.

El controlador de radar (C), quien no tiene ningún contacto de radar que se corresponda en su monitor, responde negativamente y demanda a los pilotos verificar su oxígeno. Esta orden de parte del director es un procedimiento de ayuda corriente: demuestra que está tan sorprendido por la pregunta de la tripulación que piensa que es un problema de oxígeno susceptible de generar una "alucinación".

El "asaltante Al" mantiene su rumbo hacia el Mirage IV, y P inicia un giro a la derecha hacia Al, maniobra que se ve obligado a forzar cada vez más (3 a 4 g) para intentar guardar el contacto visual sobre Al e impedirle que se desplace hacia atrás. A pesar de esa maniobra, Al se instala detrás del Mirage IV a una distancia estimada de 1,500 m; en ese momento P invierte su giro para recuperar contacto visual sobre Al, y ve el destello alejándose muy rápidamente a las "11 horas"; él retoma el rumbo sobre Luxeuil. Pero 45 segundos después de retomar el rumbo hacia Luxeuil, se siente "observado", y según sus propias palabras, P le dice a N, "vas a ver, eso va a regresar". En efecto, un destello idéntico, que nosotros llamaremos A2, aparece a las "3 horas".

P arriesga entonces un giro muy cerrado (6.5 g) para liberar su aparato de lo que él considera desde ahora como una amenaza real. El destello sigue la evolución del Mirage IV para colocarse un sector atrás a una distancia estimada de 2000 m; P revira siguiendo el procedimiento, y ve de nuevo el destello desaparecer en las mismas condiciones. C todavía no tiene contacto de radar de "asaltante A2". P y N siguen su vuelo y llegan sin novedad a la base de Luxeuil.

Hasta ahí los hechos. Dos puntos merecen ser subrayados:

- sólo un avión de combate podría haber tenido una conducta comparable a la de A1 y A2, (velocidad, maniobrabilidad). En ese caso, C habría tenido un contacto de radar sobre este avión, sobre todo a esa altitud, contacto que él tendría tanto mejor visualizado pues no tenía ningún tráfico alrededor del Mirage IV,
- considerando que las evoluciones observadas de Al y A2, sean de un mismo artefacto o no, su velocidad no pudo ser la supersónica, ya que, como en el caso de los aviones de combate, se habría escuchado en tierra un "bang" sonoro, situación muy importante para localizar la onda de choque generado por el giro. Esto habría sido mucho más notorio en los alrededores siendo de noche. Sin embargo, ningún ruido fue percibido en la región.

1.2 Testimonio de un piloto de caza (3 marzo 1976)

Este piloto (P) busca guardar el anonimato; las líneas que siguen fueron extraídas de la declaración escrita que de buena voluntad nos dirigió (más tarde, hizo saber su nombre; se trataba del coronel Claude Bosc). El 3 de marzo de 1976, P, entonces piloto estudiante de la Escuela de aviación de caza en Tours, hace un vuelo solitario de noche en un avión de entrenamiento T-33. La misión consiste en una navegación a 6,000 m de altitud, siguiendo el itinerario Rennes-Nantes-Poitiers, seguido de un aterrizaje en Tours. Varios aviones siguen el mismo itinerario a 5 minutos de intervalo. La noche es oscura pero sin nubes, y las ciudades se destacan muy claramente, considerando la altura de vuelo; la visibilidad es superior a 100 km. Cuando el vuelo está estabilizado a 6,000 m de altitud, a una velocidad de 460 km por hora, P percibe adelante y muy alejado (en el límite de detección de luces en tierra) lo que parece ser, en un primer momento, la salida de una bengala de señalización de color verde.

En 1 ó 2 segundos, esta bengala rebasa la altitud de su avión a 1,500 m y parece detenerse en el aire antes de descender en su dirección. Se acerca a una velocidad vertiginosa en ruta de colisión con el avión y llena de hielo todo el frente de la cabina. Pensando que el impacto es inevitable, P suelta el timón y cruza los brazos frente a su cara en un gesto reflejo de protección. El avión está completamente envuelto por una luz verde muy viva y fosforescente. P percibe una esfera (E) que evita su avión en el último momento y pasa sobre la ala derecha rozándola, todo en una fracción de segundo. P guarda de este incidente el siguiente recuerdo:

- E no es muy voluminoso (1 a 2 m de diámetro),
- E se prolongaba en una cola, comparable a la de un cometa, igualmente de color verde fluorescente,
- el centro de E está constituido por una luz blanca muy viva (fuego del tipo del magnesio),
- en total, la observación duró menos de 5 segundos.

P, muy asustado por este fenómeno, informó al controlador de radar, asegurando en tierra el control de la misión que no detectó nada sobre su monitor de radar. Al regreso otros dos pilotos que siguieron el mismo itinerario que P, declararon haber visto el fenómeno, pero de lejos.

1.3 Vuelo Air France AF-3532 (28 enero 1994)

Jean-Charles Duboc (P), comandante a bordo del vuelo Air France AF-3532, realizando la ruta Niza-Londres el 28 enero 1994, es asistido por Valérie Chauffour, copiloto (CP). A las 13 h 14, considerando que ellos están en vuelo de crucero a una altitud de 11,900 mts, alrededor de Coudommiers en Seineet-Marne, con condiciones meteorológicas excelentes, el jefe de sobrecargos, entonces presente en la cabina del piloto, señala un fenómeno que (en su criterio) parece ser un globo meteorológico. Su observación es enseguida confirmada por el copiloto P, que lo ve en su turno, y piensa en principio que se trata de un avión en curva a 45º de inclinación. Muy rápidamente, sin embargo, los tres están de acuerdo en constatar que lo que ellos ven no se parece en nada a lo que conocen. La excelente visibilidad y la presencia de altocumulus le permiten a P estimar que el fenómeno se encuentra a una altitud de 10,500 mts y a una distancia aproximada de 50 km. Considerando su diámetro obvio, ellos deducen que el artefacto es de gran tamaño. Ellos son impactados por los cambios de forma del artefacto, que aparece en primer lugar bajo el aspecto de una campanilla de color bronce, antes de transformarse en una lenteja de color castaño, para luego desaparecer a la izquierda del aparato de una manera casi instantánea, como si se hubiera vuelto repentinamente invisible. P da cuenta al centro de mando para la navegación aérea de Reims, que no tiene ninguna información sobre alguna presencia del móvil aéreo en la zona. Sin embargo, aplicando los procedimientos existentes, Reims informa al Centro de Operaciones de la Defensa Aérea (CODA) de Taverny sobre la observación hecha por la tripulación, y pide a P aplicar desde el aterrizaje el procedimiento de "Airmiss".

CODA ha efectivamente registrado al mismo tiempo una señal de radar iniciada en el centro de control de Cinq-Mars-la Pile, que corresponde en lugar y en hora al fenómeno observado. Esta señal del radar, que fue registrada durante 50 segundos, cruza la trayectoria del vuelo AF-3532, y no corresponde a ningún plan de vuelo notificado. Es necesario hacer notar que el fenómeno desapareció al mismo instante de la vista de la tripulación y de las pantallas del radar. Las investigaciones realizadas por CODA permiten a su vez excluir la hipótesis del globo meteorológico, así como conocer la distancia precisa del cruce de las dos trayectorias, y por consecuencia, de calcular en 250 mts de largo el tamaño aproximado del artefacto. Es necesario hacer notar que el Centro Regional de la Navegación Aérea (CRNA) Norte, que maneja 3,000 operaciones por día, no reportó más que tres casos (de este tipo), siendo uno de ellos el del vuelo AF-3532, en los últimos siete años.

 

CAPÍTULO 2

Casos aeronáuticos en el mundo

 

Conviene precisar que son considerados como casos aeronáuticos aquéllos que han sido observados desde aeronaves. Este capítulo describe cinco casos significativos procedentes de diferentes partes del mundo y que fueron objeto de una investigación por parte de las autoridades de los países involucrados. En cuatro casos los objetos se han detectado al mismo tiempo visualmente y por radar. En el quinto fueron observados por muchos testigos independientes.

2.1 Lakenheath (Reino Unido) (13-14 agosto 1956)

Las bases militares conjuntas de la Fuerza Aérea americana y la RAF en Lakenheath y Bentwaters se sitúan, la primera a unos 30 km al noreste de Cambridge, la segunda cerca de la costa Este de esta ciudad. Los objetos aéreos desconocidos, seguidos por sus radares en la noche del 13 al 14 de agosto de 1956, han sido juzgados como «no identificados» en el informe publicado en 1969 por la comisión Condon, encargada de evaluar los trabajos del ejército aéreo americano sobre los OVNIS (cf. capítulo 9). La revista "Astronautics and Aeronautics" publicó en septiembre de 1971 un estudio del caso Thayer, experto en radar de la comisión Condon, que se apoyó en parte sobre un estudio presentado en 1969 por el profesor Mac Donald, físico atmosférico. Para recordar, señalaremos que en muchas ocasiones, y de forma notable en 1976, Philippe Klass, editor de la revista "Aviation Week and Space Technology", intentó desvirtuar estos trabajos y encasillar el caso a una serie de eventos ordinarios (meteoritos, anomalías de propagación de radar, etc.). Los incidentes iniciaron en la base de Bentwaters, precedidos, entre 21 y 22 horas, por observaciones inusuales en el radar de control de aproximación, que no detallaremos aquí. Estos tuvieron lugar como sigue:

- A las 22 h 55 el radar detectó un objeto no identificado desplazándose de Este a Oeste por encima de la base, casi siempre a contra viento a una velocidad aparente de 2,000 a 4,000 millas por hora (mph) o 3,200 a 6,400 km/h. Ninguna explosión sónica se menciona. El personal de la torre de control de Bentwaters dice haber visto una luz brillante sobrevolando el terreno de Este a Oeste "a una velocidad formidable", aproximadamente a 1,200 m de altura. Al mismo tiempo, el piloto de un avión de transporte militar, sobrevolando Bentwaters a 1,200 m de altitud, declara que una luz brillante pasó bajo su avión volando "a una velocidad formidable".

Las dos observaciones visuales refuerzan la detección del radar.

- El operador de radar de Bentwaters señaló estas observaciones concordantes, las de radar y las visuales, al jefe de cuarto del centro de control de tráfico de Lakenheath, un suboficial americano a quien nosotros debemos un informe bastante detallado de estos avistamientos y los que siguen. El informe rendido, enviado en 1968 a la comisión Condon por el soldado ya retirado, es coherente, y no contradice, excepto en algunos puntos menores, los documentos del informe Blue Book (Libro Azul) de la Fuerza Aérea Americana; entre ellos, el télex autorizado, enviado al equipo de Libro Azul el día del incidente desde Lakenheath, y el informe dirigido dos semanas después a este mismo equipo por el capitán americano Holt, oficial de información de Bentwaters.
- El jefe de cuarto de la base de Lakenheath alertó a sus operadores de radar. Uno entre ellos detectó un objeto estacionario aproximadamente a 40 km al suroeste de la base, casi en el eje de la trayectoria del objeto supersónico visto a las 22 h 55. El jefe de cuarto solicita al radar de aproximación de Lakenheath, que confirme la observación. Los operadores de radar del centro de control de tráfico aéreo ven súbitamente al objeto inmóvil acelerar a una velocidad de entre 600 a 950 km/h. El jefe de cuarto previene al mando de la base. El objeto cambia muchas veces de dirección, describiendo segmentos rectos, de entre 13 y 30 km, separados por paradas bruscas de 3 a 6 minutos; su velocidad pasaba sin ninguna transición de cero a aproximadamente unos 950 km/h.

Las observaciones visuales hechas desde tierra confirman la gran velocidad y las sorprendentes aceleraciones. El télex reglamentario enviado por Lakenheath concluye: «El hecho de que las aceleraciones rápidas y las paradas bruscas del objeto hayan sido detectadas por el radar y observadas desde tierra dan una cierta credibilidad al reporte. Uno no cree que estas observaciones puedan tener cualquier origen meteorológico o astronómico».

- Al cabo de 30 a 45 minutos, la RAF mandó un caza nocturno Venom biplaza, a la persecución del objeto. El centro de control de tráfico aéreo de Lakenheath lo guió en dirección al objeto, a 10 km al Este del centro. El piloto detecta al objetivo visualmente y en radar, pero lo pierde más tarde. El centro lo dirige entonces a 16 km al este de Lakenheath; el piloto obtiene de nuevo un blanco y dice «mis ametralladoras están apuntadas al objetivo». Poco después pierde nuevamente el blanco, pero los operadores de radar aún lo siguen, informando al piloto que el objeto hizo un movimiento rápido para colocarse detrás de él, y que lo sigue a corta distancia. El piloto lo confirma. Observado por los operadores de radar, el piloto intenta durante aproximadamente 10 minutos todas las maniobras para colocarse de nuevo detrás del objeto (elevaciones en vela, picadas, giros continuos) sin lograrlo: en efecto, el OVNI lo sigue, a una distancia constante según los radares de tierra. Finalmente, por falta de combustible, regresa a su base, solicitando que le digan si el objeto persiste en seguirlo. El OVNI lo sigue, en efecto, a corta distancia, y luego se inmoviliza. Los operadores de radar verán enseguida al objeto efectuar algunos cortos desplazamientos, para partir después en dirección Norte a unos 950 km/h y desaparecer a las 3 h 30 fuera del alcance de los radares.

- Un Venom que fue enviado en reemplazo del primero debió regresar rápidamente a su base por problemas mecánicos, antes de haber podido establecer contacto con el objetivo. Thayer concluyó así su articulo en la revista "Astronautics and Aeronautics": "Si consideramos la alta credibilidad de la información y la coherencia y la concordancia de los datos aportados, así como su alto grado «de rareza», este caso OVNI es ciertamente uno de los más sorprendentes conocidos hasta hoy".

2.2 Un avión RB-47 en Estados Unidos (17 julio 1957)

Este caso, que figura en el reporte Condon como "no identificado", ha sido muy citado y estudiado desde hace 40 años. El físico James Mac Donald publicó los resultados de su investigación en 1971 en la revista "Astronautics and Aeronautics". Philippe Klass, el periodista mencionado, se esforzó para dar entonces, en 1976, una interpretación trivial de los hechos, cuestionándolo fuertemente desde el principio. Esta interpretación fue refutada en lo esencial a fines de 1997, al término de una investigación profunda, contenida en una memoria del investigador en técnicas aeroespaciales Brad Sparks.

Nosotros resumimos aquí los hechos importantes del caso, que trata de un objeto volador luminoso no identificado descubierto de noche, no solamente visualmente y por radar, sino también por emisiones de microondas emitidas desde su dirección:

El RB-47 era un bombardero en el que su compartimento de bombas había sido modificado para acoger a tres oficiales dispuestos con medios para detectar transmisiones de radar desde tierra, y de precisar su dirección en azimut, mas no su distancia ni la naturaleza de sus señales.
En la zona Centro Sur de los Estados Unidos, donde el avión efectuó ese día un vuelo de práctica, numerosas estaciones de radar emitieron señales cuyas frecuencias eran cercanas a los 3,000 MHz y las pulsaciones tenían una duración de 1 micro segundo continuas cada 600 micro segundos. Estos radares barrían el horizonte cuatro veces por minuto.

Otros tres oficiales (piloto, copiloto y navegante) viajaban en la cabina y de esta manera, podían ver al exterior del avión. Los seis oficiales fueron interrogados por Mac Donald en 1969. Ellos relataron que:

- El primer incidente se produjo, probablemente hacia las 9 h 30 TU (3 h 30 hora local), en el momento que el avión, remontando el golfo de México hacia el Norte, alcanzaba la costa un poco al Este del delta del Mississipi, volando a Mach 0.75. El capitán Mac Clure detectó sobre su pantalla una señal correspondiente a una fuente de microondas situada atrás y a la derecha del RB-47 (en dirección "5 horas"), que rebasó rápidamente al avión y giró alrededor de él para volverse sobre su izquierda en dirección opuesta (dirección entre "6 y 9 horas"). La fuente era por consiguiente aerotransportada y supersónica. Mac Clure describió las características de las señales: eran iguales a las de los radares de tierra mencionados, a excepción de la duración de sus impulsos, con valor de 2 micro segundos. Él no reportó este incidente inmediatamente, pensando que se trataba quizá de un defecto de electrónica. Como lo escribió Klass, no existía en ese tiempo, ni en los Estados Unidos ni en URSS, un avión supersónico bastante grande para transportar un radar cuya señal tuviera los rasgos observados.
- El siguiente incidente se produjo a las 10 h 10 TU, en Louisiane, cuando el comandante Chase, piloto, y el capitán Mac Coyd, copiloto, vieron una intensa luz blanca azulada dirigirse hacia el avión en dirección "11 horas", tras brincar de su izquierda a su derecha y desaparecer cuando se localizaba en dirección "2 horas". Klass argumentó que este objeto era quizás un meteorito cuya trayectoria provocó una ilusión óptica, pero, en aquel momento, Chase y Mac Coyd preguntaron si no se trataba de un OVNI. Mac Clure, oyéndolos, recordó su detección anterior, y buscó una señal de la misma naturaleza.
- Encontró esta señal a las 10 h 30 TU, idéntica a la anterior, y, por casualidad quizá, procedente de la dirección "2 horas". Esta señal fue confirmada por el capitán Provenzano, cuyo detector era también capaz de operar alrededor de los 3,000 MHz. No podría ser la señal de un radar fijo, porque su ubicación a las "2 horas" permanecía invariable a pesar de que el avión siguió su camino varios minutos hacia el Oeste. El avión penetró en Texas, quedando entonces al alcance del radar de Utah, situado cerca de Dallas. La tripulación informó a Utah que detectó a la vez al avión y a un objeto que lo seguía a una distancia constante de 18 km.
-A las 10 h 39, todavía en Texas, el comandante Chase percibe una luz roja de gran tamaño que calcula se mueve a 1,500 m más abajo que el avión, visiblemente en la dirección "2 horas". El avión volaba a 10,500 m de altitud y el tiempo estaba perfectamente claro. Aunque el comandante no pudo determinar la forma ni el tamaño del objeto, él tuvo la clara impresión de que la luz emanaba de arriba del mismo.
- A las 10 h 40, recibe la autorización de perseguir a este objeto y advertir a Utah. El objeto redujo la velocidad para enseguida acelerar; Utah informa (al avión) que el objeto copia todos sus movimientos manteniendo una distancia constante de 18 km.
- A las 10 h 42, Chase acelera y ve al objeto rojo girar a la derecha en dirección de Dallas; esto fue confirmado por Mac Clure.
- Hacia las 10 h 50, un poco al oeste de Dallas, el objeto se detuvo, y desapareció simultáneamente de la detección de los radares (Utah y el radar de abordo que venía detectando al objeto desde que el RB-47 se le había acercado) y de la pantalla de Mac Clure (la desaparición del objeto sobre la pantalla del radar es menos asombrosa en nuestros días; sugiere las técnicas de sigilo activo actualmente en desarrollo, vistas en servicio). El avión gira entonces a la izquierda. Mac Clure recuperó una señal que quizá fue la de Utah. El contacto visual fue recuperado, así como el contacto radar.
- A las 10 h 52, Chase vio al objeto desplomarse aproximadamente 4,500 m. Chase efectuó en el RB-47 un picado de 10,500 m a 6,000 m. El objeto desapareció entonces simultáneamente de su vista, del radar Utah y de la pantalla de Mac Clure.
- A las 10 h 57, todavía cerca de Dallas, el objeto reapareció sobre la pantalla de Mac Clure, y Utah indicó que había hecho un informe CIRVIS (Instrucciones para Comunicaciones de Inteligencia para Reportar Avistamientos Vitales), reporte de radio urgente y secreto, destinado a la comandancia de Defensa Aérea, obligatorio en caso de observación de un objeto aéreo no identificado por el Ejército del Aire. A 10 h 58, el piloto recuperó un contacto visual a las "2 horas". Algunos minutos más tarde, viendo bajas sus reservas de combustible, decidió regresar dirigiéndose apreciablemente hacia el Norte, a la ciudad de Oklahoma. El objeto se colocó entonces detrás del avión, a 18 km de distancia como lo especificó Utah, que intentó enviar aviones caza a la persecución del objeto desconocido. Éste, volando más abajo que el RB-47 y detrás de él, no podía verse desde la cabina del piloto, pero se detectó en la pantalla de Mac Clure hasta el espacio aéreo de la ciudad de Oklahoma, más allá del alcance del radar de Utah. Repentinamente desapareció de la pantalla a las 11 h 40.

2.3 Teherán (18 al 19 de septiembre de 1976)

Este incidente se produjo durante la noche del 18 al 19 de septiembre de 1976. Diferentes periódicos del mundo lo redactaron más o menos fielmente, por ejemplo France-Soir en su número del 21 de septiembre. Un ciudadano americano gestionó laboriosos trámites ante las autoridades americanas para obtener un informe, invocando la Ley sobre la Libertad de Información. Finalmente, lo obtuvo a través de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA).

Como éste, otros documentos americanos fueron obtenidos posteriormente.

Las entrevistas con los generales y el controlador aéreo Iraní implicados en este caso, y principalmente gracias a la mención esmerada de nombres, permiten apoyar y completar el informe de la DIA. Su lectura en conjunto se resume de la siguiente manera:

- Alrededor de las 11 horas de la noche del 18 de septiembre, la torre de control del aeropuerto de Teherán recibió varias llamadas reportando un extraño objeto luminoso inmóvil en el cielo, sobre la zona residencial de Shemiran, en la parte norte de la capital. El responsable del equipo nocturno, Hossain Perouzi, salió a observar el objeto con binoculares. Testificó haber visto un rectángulo, correspondiente probablemente a un objeto cilíndrico, con luces pulsantes de color blanco azuloso en los extremos. En medio del objeto, una pequeña luz roja describía un círculo. Perouzi dio cuenta de esta extraña observación al comandante del Ejército Imperial del Aire, quien alertó al general Youssefi, tercero al mando de este ejército. Éste salió a su balcón y vio un objeto parecido a una estrella, pero mucho más grande y más brillante; él ordenó el envío de un avión de reacción Phantom F-4 dirigiendo la misión por medio de Perouzi.
- Cuando el F-4 se ubicó a 45 km del objeto, sus instrumentos de vuelo y todos sus medios de comunicación (radio e intercomunicador) dejaron bruscamente de funcionar. El piloto detuvo la intercepción y se dirigió de nuevo a su base. La tripulación recuperó entonces el uso de sus instrumentos y de sus comunicaciones.
- Un segundo F-4 es enviado por el general Youssefi. El eco del OVNI sobre su pantalla es similar al de un Boeing 707. El F-4 se acercó al OVNI a una velocidad aproximada de 280 km/h. Cuando se ubicó a 45 km de éste, el OVNI aceleró y se detuvo a la misma distancia de 45 km del F-4. La tripulación no pudo distinguir la altura del objeto visualmente, porque brillaba intensamente. Su emisión de luces venía dispuesta en forma de rectángulo, pasando rápidamente del azul al verde, al rojo y al naranja.   

De repente, un objeto brillante, con un diámetro aparentemente de la mitad o la tercera parte de la Luna, salió del OVNI y se dirigió rápidamente hacia el F-4. El piloto intentó lanzar un proyectil Sidewinder hacia el objeto, pero en ese mismo momento su tablero de control de tiro y sus medios de comunicación (radio e intercomunicador) se inutilizaron. Entonces efectuó un giro repentino y en picada, pero el objeto cambió de dirección y siguió al avión a una distancia aproximada de 6 km. Finalmente, el objeto rebasó por dentro del giro al F-4 y regresó para reintegrarse al OVNI del que había salido.
- Poco después, un nuevo objeto salió del OVNI y se dirigió rápidamente hacia tierra, en forma vertical. La tripulación del F-4 esperó verlo explotar, pero el objeto parece haberse detenido muy suavemente y despidió una luz muy viva de 2 a 3 km de diámetro hacia el aire. La tripulación, momentáneamente deslumbrada, sobrevoló durante el tiempo necesario para recuperar su visión nocturna antes de regresar al aeródromo de Teherán. Notaron la pérdida de sus comunicaciones (radio e intercomunicador) cada vez que su avión cruzaba cierta zona. Coincidieron al precisar que un avión civil también perdió sus comunicaciones cuando cruzó la misma zona. En el día, la tripulación fue conducida en helicóptero al lugar donde aparentemente había aterrizado el objeto: un lago seco, pero al parecer no se encontró ningún rastro.

Una nota anexa de la DIA es tan asombrosa como el informe mismo; ésta especifica que la información fue confirmada a través de otras fuentes, y terminaba con esta apreciación: «Un informe notable. Éste es un caso clásico que reúne todas las condiciones requeridas para un estudio válido del fenómeno OVNI:
a. el objeto fue visto por múltiples testigos situados en diferentes lugares...,
b. la credibilidad de muchos de los testigos es grande (un general del aire, tripulaciones calificadas y controladores aéreos experimentados),
c. las observaciones visuales fueron confirmadas por radar,
d. efectos electromagnéticos similares fueron reportados por tres tripulaciones distintas,
e. hubo efectos fisiológicos en ciertos miembros de la tripulación (pérdida de la visión nocturna debido al brillo del objeto),
f. los OVNIS mostraron un extraordinario grado de maniobrabilidad».

El intento de Klass por trivializar este caso demuestra su consistencia.

2.4 Rusia (21 de marzo de 1990)

Este caso sucedió durante la noche en la región de Pereslavl-Zalesski, al Este de Moscú. Fue reportado por un artículo del general de aviación Igor Maltsev, comandante de las Fuerzas de Defensa Aérea, aparecido en el periódico "Rabochaya Tribuna" (Tribuna de los Trabajadores) el 19 de abril de 1990: "OVNIS en los radares de defensa aérea" (cf. el libro de Marie Galbraith citado en el capítulo 9. l).

En él se menciona el envío de aviones de combate en misión de intercepción de OVNIS detectados. El general Maltsev, quien hizo la síntesis de más de cien observaciones visuales recopiladas por los comandantes de unidad, declaró:

''Yo no soy un especialista de los OVNIS, y por consiguiente sólo puedo relacionar los datos y expresar mi propia hipótesis. Según los datos recogidos por estos testigos, el OVNI era un disco con un diámetro de 100 a 200 metros. Dos luces parpadeaban sobre sus costados... además, el objeto giraba alrededor de su eje y efectuaba un movimiento en forma de S a la vez que planeaba vertical y horizontalmente. Después el OVNI permanecía estacionario sobre el terreno, para enseguida levantar el vuelo a un velocidad de dos a tres veces superior a la de los aviones de guerra modernos... Los objetos volaban a altitudes superiores de 100 a 7,000 mts. El movimiento de los OVNIS no era acompañado por ninguna especie de ruido y se caracterizaba por una sorprendente maniobrabilidad. Los OVNIS parecían completamente desprovistos de inercia. En otras palabras, ellos tenían de una manera u otra dominada la gravedad. Actualmente, algunas máquinas terrestres no podrían apenas presentar tales características».

2.5 San Carlos de Bariloche (31 de julio de 1995)

Fuente SEPRA
El vuelo de Aerolíneas Argentinas AR-674, un Boeing 727 proveniente de Buenos Aires, se halla a 140 km de San Carlos de Bariloche, estación turística de los Andes central donde se prepara para aterrizar. En ese preciso momento, una avería eléctrica sumió a la ciudad en la oscuridad y el piloto recibió la orden de mantenerse en espera por algunos minutos antes de hacer su aproximación final. Al iniciar la maniobra, el piloto observa una estrella rara. En ese momento el centro de control pone en espera a un segundo avión que arribaba al sector. El vuelo AR-674 prosigue su acercamiento, pero cuando estaba acabando de virar en el eje de la pista, un objeto semejante a un voluminoso avión aparece sobre su lado derecho y vuela paralelamente a él. Este objeto posee tres luces, una roja en medio. Las luces del aeropuerto se averían de nuevo, y también la señalización de la pista y de la barandilla de aproximación se apagan; el avión en espera observa este fenómeno desde su posición.

El piloto, sin poder efectuar su aterrizaje, acelera de nuevo y efectúa un nuevo giro para presentarse al eje de la pista. En ese instante, el objeto se vuelve luminoso, pasa detrás del avión, se detiene, y sube en vertical para detenerse de nuevo. Vuelve a pasar delante del avión antes de desaparecer definitivamente hacia la Cordillera de los Andes. La tripulación, los pasajeros del vuelo AR-674, los del otro avión, así como los controladores del aeropuerto y un grupo de habitantes de San Carlos presenciaron, asombrados, esta insólita danza aérea.

Este caso es interesante por más de un motivo:
- la observación corroborada de múltiples observadores independientes, en vuelo y en tierra,
- la duración de varios minutos del fenómeno,
- trayectorias diferentes a las adoptadas por los aviones,
- la observación de un fenómeno electromagnético (extinción de las luces de la ciudad y del aeropuerto) en relación directa con la presencia del objeto.

 

3 CAPÍTULO

Casos de avistamiento desde tierra

 

Este capítulo trata casos de avistamiento desde tierra, dos de ellos reportados al comité por los testigos directos de los fenómenos observados. De nuevo, sus testimonios son mucho más interesantes al pertenecer al campo de la aeronáutica y porque los fenómenos fueron observados de día.

3.1 Fenómeno observado por numerosos testigos en Antananarivo (16 de agosto de 1954).

Testimonio ante el comité
Edmond Campagnac (C), antiguo oficial de artillería y ex-jefe de servicios técnicos de Air France en Madagascar, hoy jubilado, vino a testificar ante el comité. El fenómeno descrito a continuación se produjo el 16 de agosto de 1954 en Antananarivo. Fue observado por centenares de testigos.

A las 17 h 00, cuando el personal de la agencia Air France esperaba la llegada del correo, alguien vio en el cielo una "gruesa bola" verde desplazándose a gran velocidad. Lo primero que pensaron los testigos fue que se trataba de un meteorito. El fenómeno desapareció detrás de una colina, pensando ellos que iría a golpear tierra y que escucharían la colisión.

Sin embargo ésta reapareció un minuto después. Pasó a través de los observadores, mostrándose como "un tipo de pelota de rugby metálica precedida por un objeto lenticular verde que claramente despedía flamas por detrás". Según estiman los testigos, la esfera tenía la longitud de un avión DC-4, o sea unos cuarenta metros. El objeto lenticular verde la aventajaba por poco menos de 40 m, con flamas por detrás suficientemente largas. El artefacto sobrevoló Antananarivo a una altura calculada entre 50 y 100 m, cálculo posible comparándolo con la altura de una colina vecina. En la medida que el artefacto se desplazaba, las luces de los campamentos se apagaron, y los animales se mostraron muy inquietos.

Tras haber sobrevolado Antananarivo, el artefacto partió hacia el Oeste. Mientras pasaba sobre el parque de cebras de l